El nuevo contingente es el último que llegará a León para construir la variante ferroviaria del TAV
Medio millar de trabajadores se incorpora a las obras de Pajares
Un contingente de unos 500 trabajadores se irá incorporando gradualmente durante las próximas semanas y meses a las obras de construcción de la variante ferroviaria de Pajares que se están ejecutando en la vertiente leonesa. La licitación del nuevo tramo entre La Robla y los túneles del puerto requerirá un importante añadido de mano de obra, principalmente cualificada, que trabajará en su totalidad a finales del próximo año. Entonces, según las previsiones que maneja el Ayuntamiento de La Pola de Gordón, habrá 1.500 personas horadando la montaña en el momento de mayor actividad que conocerá esta obra. Paralelamente, el ensamblaje de las dos tuneladoras que abordarán la variante desde Asturias estará concluido para inicios del próximo año -tal y como estaba previsto en los plazos oficiales-, por lo que es probable que en el mes de febrero las cinco tuneladoras estén funcionando a pleno rendimiento. Las tres que ya trabajan en León han conseguido abrir casi cuatro kilómetros de túneles simultáneamente. La apertura de una nueva bolsa de trabajo abre las expectativas para una parte de la población gordonesa que no ha encontrado un puesto de trabajo en las obras ya iniciadas. Aunque es algo difícil, puesto que se trata de empleos muy especializados. La Robla, La Pola y Cuadros Topógrafos, peones, transportistas y administrativos optan a ocupar alguno de los empleos que generará la construcción del nuevo tramo de 9,4 kilómetros de longitud. Los municipios que abren ahora sus expectativas son La Robla, Cuadros y La Pola de Gordón, territorios por donde discurre el trazado y que deberían tener prioridad para emplear a sus vecinos. Allí se tendrán que llevar a cabo las actuaciones complementarias de la obra, que, por la experiencia de La Pola de Gordón, son las que más beneficios revierten en las poblaciones del entorno, al tratarse de la creación de nuevas infraestructuras, la reposición de servicios y servidumbres o la construcción de conexiones viarias. Una de las actuaciones previstas es, precisamente, la ejecución de obras de drenaje para no afectar a la conservación del espacio natural. Quizá la peculiaridad más importante de este proyecto son los seis túneles y los tres viaductos que habrá que construir entre La Robla y Pola para enlazar la línea ferroviaria de alta velocidad que arrancará desde León capital. Nada que ver con los 25 kilómetros de longitud de los túneles de Pajares, pero el que ha sido bautizado como túnel de Alba tendrá 1.132 metros de largo. El resto son más discretos. El de Castro tendrá 493 metros de longitud, 711 el de Peredilla, 701 metros el de Nocedo de Gordón, 736 metros el túnel Buen Suceso I y 251 metros, Buen Suceso II. Un nuevo paisaje atravesado Los viaductos serán el elemento que más modificará el paisaje gordonés. Su trazado es prácticamente paralelo al de la nacional 630, por lo que en su momento será necesario dar una solución al tráfico de coches. El mejor lugar para ver el impacto visual es la ermita del Buen Suceso, desde donde parte uno de los puentes más largos, el que llevará el tren desde la vertiente oriental de la cordillera a la occidental. Esta parte de la nueva infraestructura ferroviaria de alta capacidad cuenta con un presupuesto de 120 millones de euros. Se suma a las inversiones que se han ejecutado durante los últimos meses, que han permitido que a fecha de hoy el 70% de la variante se encuentre en distintas fases de obra. CONTINGENTE DE TRABAJADORES EN LA VERTIENTE LEONESA DE PAJARES Empleados actuales Se incorporarán inminentemente Empezarán a trabajar en alguno de los tramos en los próximos meses