El pantano de Riaño supera por primera vez la reserva de agua que embalsaba en enero del 2005

La recuperación del embalse de Riaño es patente en el inicio de año
Las precipitaciones en forma de nieve que caen sobre la montaña leonesa de forma regular desde las dos últimas semanas han contribuido de forma decisiva a elevar los registros de agua embalsada en los pantanos leoneses. De forma extraordinaria, en el pantano de Riaño, donde las reservas superan en este invierno, y por primera vez, el volumen retenido en el año anterior. El pantano del Esla, el más explotado entre los leoneses cada periodo estival, incluso para suministrar agua a las provincias de Palencia y Valladolid, llegó ayer al 54% de su capacidad, con casi tres hectómetros cúbicos de agua por encima del nivel que retenía en enero del 2005. Según los datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Duero, la presa tiene en la actualidad 351,9 hectómetros cúbicos y registra entradas medias de 28 litros y medio cúbicos por segundo después de haber recibido 487 litros por metro cuadrado desde que se inició el año hidrológico. La situación resulta menos holgada en la presa del Luna, con un volumen de agua embalsada que no llega al 22% de la capacidad total del pantano de Los Barrios. La última medida de la CHD en este embalse cifró en 66 hectómetros cúbicos la reserva de agua (frente a los 147 que tenía hace un año) ante una capacidad total de 308 hectómetros. El término medio se localiza en el Porma, con reservas actualizadas en 145 hm 3 frente a las 162 que retenía hace un año. La entradas medias de agua están ahora por encima de los 10 metros cúbicos de agua por segundo. La precariedad no se aleja, sin embargo, del pantano de Villameca, donde las reservas no llegan al hectómetro cúbico y medio de agua.