Crecen las reservas y los desembalses
Las entradas de agua en los pantanos leoneses se han reducido sensiblemente en los últimos cinco días, aunque la situación se sigue denominando boyante, según establece el último registro facilitado por la Confederación Hidrográfica del Duero. De esta actualización, Riaño queda ya al borde del 90% de su capacidad total, con 573 hectómetros cúbicos, 24 más que en marzo del año 2005. Y es, a pesar de que el desembalse decidido por la CHD ha crecido un cincuenta por ciento desde el pasado jueves. De la presa del Esla salen ahora 5,3 metros cúbicos por segundo. Se nutre con 57 más. En este mismo periodo de tiempo se han reducido los índices de puvliometría y las aportaciones hídricas. Pero los pantanos comparten datos de crecimiento. Ser ve en el Porma, que ayer estaba cercano al 75% de capacidad, a pesra de que arastar un leve déficit de reservas con respecto a las que tenía el primer mes de la pasada primavera. Los 235 hectómetros cúbicos que tiene ahora el embalse de Boñar ratifican que en esta ribera y dependientes, así como en el abastecimiento de la capital leonesa, no van a existir problemas. Despejada la incógnita en el Luna, tras la decisión de sus regantes de afrontar a partir de ahora la campaña agrícola sin dependencias de las apreturas en el embalse de Barrios, Villameca llegó al 55% de su capacidad. Los más de 11 hectómetros cúbicos anuncian un panorama halagüeño para los regantes del Tuerto, que hace sólo un mes figuraban en la lista se zonas afectadas por la sequía.