El Ministerio pretende que las tres comunidades definan a priori cuál será su modelo de gestión
La transferencia de Picos, en punto muerto por diferencias en la gestión
La Junta cree que lo primero es el traspaso y que el Estado no debe interferir en la futura organización
El traspaso de competencias sobre la gestión de los parques nacionales a las comunidades autónomas, que avanza a buen ritmo en casos como Doñana y Sierra Nevada, parece haber dado en hueso en el caso de Picos de Europa. Y es que el Ministerio de Medio Ambiente ya ha puesto de manifiesto en varias ocasiones que la transferencia no se llevará a cabo mientras no se garantice la homogeneización del sistema de gestión de Picos con el del resto de parques nacionales, algo que en este caso resulta más complicado teniendo en cuenta que es el único Parque Nacional en el que la gestión no recaréra en un único territorio sino que deberá ser compartida por tres comunidades autónomas: Asturias, Cantabria y Castilla y León. Fuentes del Ministerio de Medio Ambiente consultadas por este periódico aseguran que antes de iniciar los trámites de la transferencia las tres comunidades deberán llegar a un acuerdo previo que garantice que el sistema de gestión que vayan a poner en marcha en el futuro «no sea diferente» al del resto de espacios. Este acuerdo deberá alcanzarse antes de la propia transferencia ya que, según explican desde el Ministerio, «no puede haber un modelo de gestión distinto en cada parque, sino sólo un modelo homólogo y único». Según esto, la transferencia de las competencias sobre el parque de Picos de Europa se habría paralizado hasta que se alcance este acuerdo a tres bandas mientras que, por el contrario, sigue avanzando en el caso de otros parques nacionales dependientes de una sola comunidad autónoma. Transferencia y organización Por su parte, el consejero de Medio Ambiente de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, insiste en que lo importante en todo este proceso es que se respete la autonomía de las tres comunidades. En su opinión, ni Castilla y León, ni Asturias ni Cantabria son menos que otras comunidades y por lo tanto deben ser tratadas igual. En este sentido, afirmó que la autoorganización del parque, una vez transferido, compete a las tres comunidades implicadas, no al Estado y que cualquier intervención del Ministerio en esta materia no hará más que paralizar el actual proceso de transferencia, que, por otra parte, en el caso de Picos adolece de una oferta económica concreta con la que empezar a trabajar. «Lo primero es la transferencia, que es lo que compete al Ministerio y en lo que deberían estar trabajando, y luego que nos dejen a nosotros organizarnos», sentenció el consejero de Medio Ambiente.