| Análisis | Financiación |
Un complejo sistema
Los propietarios deben hacer frente al 24% del coste de la modernización, lo que les supondrá unos 90 euros por hectárea al año; la Junta aportará el 20 %, la UE entre el 20 y el 24% y Seiasa entre el 32 y 36%

Las obras de modernización de los regadíos que se firmarán mañana deberán ser costeados en una buena parte por los propietarios de las fincas. Según las estimaciones realizadas supondrá unos 90 euros por hectárea al año. El complejo sistema de financiación deja claro qué costes del precio de las obras debe asumir cada cual. Según quedó refrendado en septiembre de 2002 en el convenio marco la Junta de Castilla y León asumirá el 20%. Entre el 20 y el 24% llegará de Europa. La Sociedad Española de Infraestructuras del Norte (Seiasa) adelantará entre el 32 y el 36%. El 24% restante sería lo que tendrían que pagar los agricultores. Este sistema se articula de la siguiente manera. El 20% que pone la Junta, lo asumirá realizando una parte de la obra. Los propietarios deberán los 90 euros señalados durante 25 años. Finalmente, la Seiasa sólo adelanta su parte ya que los agricultores deberán devolverla desde el año 26 al 50 sin intereses ni los incrementos del IPC. Todos estos datos corresponden al citado convenio marco y han sido mejorados levemente desde entonces. Por ejemplo la Junta de Castilla y León asumirá el 2% de los intereses. Poco trastorno durante las obras Existe gran inquietud entre los agricultores ante los importantes costes que deben asumir y ante el mismo proceso de la ejecución de las obras. En este sentido, el presidente de Seiasa, Graciliano Palomo, hizo ayer una llamada a la tranquilidad comentando que las obras, que durará dos años, tendrán loa mínimos trastornos en los trabajos de los agricultores. No habrá que dejar de sembrar las fincas aunque es verdad que algunos pequeños terrenos se verán afectados. Desde el primer momento todos los técnicos agrarios y dirigentes políticos han señalado que la modernización de los sistemas de riego repercutirá directamente en el rendimiento de las parcelas. Es el principal argumento que se incluye desde la promoción de la reforma para tratar de doblar las voluntades contrarias a esta actuación. Necesaria, por otra parte, si se tiene en cuenta que la Unión Europa para a asimilar el gasto de agua como elemento imprescindible en la aplicación de la condicionalidad, que determinará la recepción de ayudas agrarias a partir de las próximas campañas. Una disposición que acentúa la necesidad de las tierras de regadío de León de someterse a la reforma es el ahorro. 150 euros por hectárea Los técnicos que han aplicado y diseñado el sistema de modernización, el riego a demanda que se generalizará en las zonas que quieran ser competitivas, calculan un ahorro de hasta 150 euros en productos fertilizantes, ya que la nueva estructura permite racionalizar y distribuir los aditivos a través de los conductos de riego. De esta forma, y si el coste por hectárea de las obras previstas puede rondar, de media, los 90 euros, la inversión se amortizaría - hasta límites de rentabilidad- sólo con el ahorro que permite la transformación. De la misma forma, se calculan mejoran cuantitativas en los rendimientos de la tierra, que en un cultivo de maíz, extendido en la zona siempre tomando como referencia la producción por hectárea. llegarían a incrementos del 20%. Es decir, que el incremento del beneficio para el productor podría superar los 200 euros por cada hectárea cultivada.