Entre el «leonesismo político» de UPL y el de «trincheras» del PAL
El séptimo congreso de la UPL supondrá, en palabras de su responsable, «la consolidación del leonesismo político», después de que la última cita en Astorga «abriera la puerta a la democratización del partido tras la dictadura del ordeno y mando al que había estado sometido desde su fundación», precisó ayer Joaquín Otero. «Ahora somos una formación pluripersonal y democrática con las decisiones en manos de los órganos del partido y no en las de una sola persona», explicó el secretario general. Centrados ya en las próximas elecciones municipales y autonómicas, la UPL también ahondará hoy en el debate sobre el papel de León en la reforma del Estatuto de la comunidad, sin renunciar a la autonomía para la provincia con la intensificación de la campaña de recogida de firmas. Mientras, desde el PAL su fundador apela más a los sentimientos y habla de recuperar «el leonesismo de trincheras, el que defiende León» y a la reivindicación de León como región. Cree, además, que su formación será la única que «representará el verdadero leonesismo y le dará a la gente lo que necesita: ilusión». Desde el desprecio consumado de un partido hacia el otro, el leonesismo vivirá hoy otra etapa cuyo final escribirán las urnas.