Un perito cree que el desfalco es de 44 millones
El juicio contra el administrador, suspendido hasta el viernes al faltar dos pruebas clave.
La suspensión del juicio se decretó después de que el letrado de la defensa ya hubiese elevado una solicitud previa para tratar de paralizar la vista, a modo de protesta por una incidencia. Uno de los peritos propuestos por la acusación significó que, del estudio del caso que había realizado, derivaba su conclusión de que la cantidad distraída se elevaba a 44 millones de pesetas, y no a los 27 de los que hablaba la acusación. Interrogado por el abogado defensor, resultó que las cifras de su informe sobre el estado de las cuentas de los enfermos y las de los peritos de la Junta (en las que se basa parte de la acusación) no concordaban, y presentaban en algunos casos diferencias de 250.000 pesetas entre lo que el fiscal defendía que se había sustraído a un paciente y lo que reflejaba este documento, con lo cual, solicitó sin éxito que se dejase sin efecto la prueba pericial hasta nuevo análisis, y que se suspendiese la sesión. La diferencia radicaba en que los 27 millones responden a la suma de lo distraído a los 91 pacientes que contempla este caso y los 44 millones atañían a casi 300 pacientes que supuestamente podrían haber sido víctimas del caso. Firmas falsificadas... A criterio de la Guardia Civil, en algunos de los reintegros realizados en las cuentas de los internos de Santa Isabel, es evidente la presencia de firmas falsificadas. Así lo manifestó un número de la Benemérita, citado como testigo. ... y directores sin firma. El testimonio de los cinco cajeros del banco citados a declarar concluyó que no estaba registrada en la entidad financiera la firma de ninguno de los directores médicos del psiquiátrico durante la etapa en la que tuvo lugar el presunto delito, a pesar de que estos validaban las operaciones que se imputan al sospechoso al estampar su firma en los boletos. Del banco, nadie. Una auditoría interna encargada por el centro bancario descartó la implicación de ninguno de sus empleados en la operación. Un solo autor. Otro informe pericial reveló que, tal como se desarrolló la trama, es imposible que hubiera más de un implicado: «Quien sea, se lo guisó y se lo comió solo» dijo el perito.