Una de cada tres alergias detectadas se produce debido a los ácaros del polvo
Los primeros datos del estudio revelan una alta tasa de sensibilización en la población y rebaten algunas creencias comunes sobre los alérgenos más comunes en León
Aunque habrá que esperar algo más de un año para conocer en profundidad las alergias ambientales en León los primeros resultados revelan que los ácaros del polvo son la causa más común de sensibilidad alérgica entre los estudiantes leoneses, seguidos del polen de las gramíneas y los herbáceos. Muestra positiva Los primeros datos, presentados en la reunión de la Sociedad Castellana y Leonesa de Alergia, ponen de manifiesto también que el 50% de los universitarios leoneses que participaron en el estudio dieron muestra de sensibilidad alérgica a alguno de los 25 alérgenos de la prueba a la que fueron sometidos, un porcentaje muy alto respecto a otros estudios epidemiológicos realizados en el país. Ácaros Los ácaros del polvo son el alérgeno ambiental que más sensibilidad causa (36% de los casos), seguido de las gramíneas (32%), el polen de herbáceos (28%), el perro (22%) o los árboles. En menor medida existe respuesta positiva al contacto con gatos, hongos y látex. El 36% de los alérgicos detectados mostraron sensibilidad a los ácaros del polvo, que suelen generar más problemas en áreas más húmedas como son las zonas costeras. Los síntomas Los síntomas más comunes detectados en las personas alérgicas son los nasales (rinitis alérgica, 65% de los casos) seguido de los oculares (lacrimeo, conjuntivitis, 54%) y los respiratorios o torácicos (asma 37%). Pólenes El informe confirma que el polen que más circula en la atmósfera leonesa, según el recuento que desde hace años realiza la Facultad de Biología, es el causante de las alergias. Así las gramíneas, que polinizan de abril a junio, son los alérgenos más comunes en la población estudiada, justificando la mayoría de los síntomas alérgicos de primavera. Por el contrario el chopo, que poliniza entre los meses de enero a marzo, no tiene gran incidencia en la sensibilización alérgica y por tanto no es causa de alergia primaveral. Las «pelusillas» llevan adheridos gran número de granos de polen de gramíneas que desencadenan la reacción que comúnmente se achaca al polen del árbol. Los síntomas de reacción alérgica de principios de año podrían justificarse en el ciprés, que poliniza en el primer trimestre, el abedul y el fresno. Otros árboles como el pino, la encina o el roble, que alcanzan níveles de polen altos son poco alergénicos según los resultados obtenidos. Las hierbas Hierbas como el plantago y la artemisa tienen poca importancia en el recuento de polen respecto a gramíneas y árboles pero generan gran número de reacciones alérgicas entre la población de estudio. Las personas que residen en las zonas rurales muestran más sensibilidad a los ácaros del polvo y las de áreas urbanas muestran mayor porcentaje de alergia ya que los alérgenos se vuelven más agresivos debido a la contaminación.