Alejo asegura que con estas actuaciones se han reducido los enfrentamientos y agresiones
León encabeza la lista de decomisos de droga en colegios y zonas de ocio

El delegado de Gobierno en la comunidad, Miguel Alejo, en el centro, señala el éxito de la operación
Las Fuerzas de Seguridad del Estado han desarticulado 45 puntos de venta de drogas en las cercanías de los colegios y en las zonas de ocio de Castilla y de León durante las tres primeras fases del plan especial puesto en marcha por el Ministerio del Interior, que se han producido durante el primer semestre del año y que han permitido también la detención de 42 personas. En total, en este periodo se han producido 1.246 decomisos de sustancias estupefacientes, especialmente hachís, cocaína y marihuana, según los datos facilitados por la Delegación del Gobierno. Las provincias en las que se han producido más aprehensiones y detenciones han sido León y Valladolid. Esta operación especial se ha desarrollado en tres fases entre los meses de enero y mayo tanto en entornos escolares como en zonas de ocio, mientras que la cuarta etapa, que comenzará en los primeros días de agosto y se prolongará durante todo el mes, se centrará en áreas de bares y diversión. Respecto a los entornos escolares, la vigilancia se ha centrado en 88 localidades de Castilla y León, donde las Fuerzas de Seguridad han estrechado el cerco en 163 áreas cercanas a colegios e institutos. Ello ha permitido la desarticulación de 23 puntos de venta de drogas, la detención de tres personas y el traslado a la autoridad de 97 denuncias por consumo y tenencia de drogas. En total, se produjeron 108 decomisos de sustancias estupefacientes, en su mayor parte resina o polen de hachís -con 209,687 gramos incautados- y marihuana, con 111,89 gramos. En mucha menor medida se aprehendió heroína -poco más de cuatro gramos- y cocaína -tres gramos-, así como aceite de hachís -cinco centilitros- y 26 pastillas psico-fármacos, todas ellas en el mes de mayo, en las cercanías de los exámenes finales. Según explica el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, esta vigilancia ha tenido también como efecto una reducción de las discusiones y las agresiones en los centros escolares y un menor absentismo. Alejo destacó también que en todo momento se ha mantenido informado al Gobierno autonómico de las operaciones, tanto a la Consejería de Familia como a la de Educación ya que considera que «además de la acción de las fuerzas de seguridad debe haber una permanente atención social y educativa». El perfil del camello que distribuye en los entornos escolares, según la Delegación de Gobierno, es el de un joven, que generalmente no es alumno del centro donde trabaja y que se encuentra vinculado a circuitos de cierta marginalidad, bien por estar escasamente escolarizado o por pertenecer a familias desestructuradas.