Los trabajos han provocado que los negocios pierdan hasta 6.000 euros, según un propietario
Los comerciantes denuncian pérdidas por las obras en José María Fernández
Aseguran que hasta cinco negocios se han cerrado desde que comenzaron las obras en mayo

Vista del alfaltado de la calle y del tránsito de peatones
Cinco son los meses de «aparatosas obras» que llevan sufriendo los vecinos de la calle José María Fernández y cinco son los comercios que, según los comerciantes, han tenido que bajar la persiana de manera indefinida. Además, uno está en suspensión de pagos y otro va a traspasarse. «Y todo eso en menos de 300 metros», apuntan. «Desastre total», así es como califica Miguel Rubio, regente de un comercio de deportes de la zona, la situación económica en que ha sumido las obras a los negocios de la calle. «Esto es lo que nos ha dejado el alcalde», se queja el propietario de una pastelería. Asegura que ha perdido un 60% de sus ventas porque «si la gente no puede aparcar el coche para llevarse los pasteles, ¿cómo van a comprarlos?». Pero no sólo se critican las obras en el barrio, sino que el fin de las mismas y su utilidad es puesto es duda. El proyecto prevé ampliar las aceras, con lo cual «la curva entre las calles Ramón Cañas y José María Fernández se hace más estrecha aún». «Si en estos años ha habido unos 20 accidentes de coche que se han estrellado con el bar El Leonés por lo mala que era la curva, ahora, en cuanto llueva, van a entrar coches a tomar café cada dos por tres», indica Miguel Rubio. Además, los comerciantes se quejan de la mala previsión urbanística del proyecto. «Dado que los negocios están en el lado izquierdo, esa acera debería ser más ancha», en su opinión. Pero, contra la lógica de los comerciantes, «las aceras más anchas se establecerán en el lado de la derecha», que es donde se ubican las viviendas. En la misma línea, los dos carriles que actualmente tiene la calle pasarán a uno, con lo cual, según los vecinos de El Ejido, «la congestión del tráfico se acentuará». La falta de rapidez en la ejecución de las obras es otro punto que indigna a los comerciantes. «Esta obra debería de haber estado acabada en un mes y van a finalizarla en octubre», denuncian vecinos de la zona indignados por las pérdidas sufridas en sus negocios, que alguno de los casos aseguran que han ascendido hasta los 6.000 euros desde que comenzaron los trabajos.