Le piden al Ayuntamiento un centro cívico para el barrio en el que puedan establecer una sede
Los vecinos de San Mamés exigen que se aclare si se va a construir la rotonda
No pueden acometer reformas en sus viviendas porque no saben si tendrán que ser demolidas

Vista de la calle Fernando el Justiciero, cuyas casas se demolirían en caso de construir la rotonda
«Nuestro barrio está de pena, no tenemos nada». Éstas son las palabras con las que el presidente de la asociación de vecinos de La Palomera- San Mamés, Fernando García Marcos, califica la situación de esta zona de la capital leonesa. La principal queja de la asociación se centra en el hecho de que no poseen un local en el que reunirse, ya que por el momento lo comparten con sus vecinos de la Asociación La Palomera- Quintanilla en la calle González de Lama, que se sitúa detrás de la catedral. Este hecho, según el presidente Fernando García Marcos, resta fuerza a la asociación porque los vecinos no se implican el funcionamiento de la misma por no desplazarse hasta su sede. De hecho, de momento, la asociación de vecinos es simbólica, ya que no cuenta con ningún socio. Desde su punto de vista, la creación de un centro cívico pondría fin a este problema ya que en él podrían habilitar un local en el que establecer una sede. La rotonda de la incertidumbre A nivel de vecindario, las quejas se focalizan en la prevista construcción de una rotonda entre la plaza del Espolón y las calles Fernando el Justiciero y Alfonso I que no acaba de comenzar. A pesar de que el anuncio de la construcción de esta rotonda tuvo lugar hace ya varios años, las obras todavía no han comenzado. Este hecho perjudica el día a día de los vecinos de los inmuebles adyacentes ya que no pueden acometer ninguna reforma en sus viviendas por el hecho de que en cuanto se construya la rotonda sus hogares serán expropiados para proceder a su demolición. En el ámbito de la equipación urbanística del barrio, el presidente de la asociación de vecinos denuncia la estrechez de la calle Era del Moro. Reclama una mejora de las mismas porque es una calle por la que «pasan todos los coches que vienen desde San Mamés, Ventas, la Junta y Villaobispo y quieren bajar al centro». Árboles peligrosos El presidente de la asociación, Fernando García Marcos, incide también en la peligrosidad de la altura de los chopos situados en el parque cercano a las vías de Feve. Considera que, «en caso de caerse debido al espeso ramaje que poseen podrían causar un accidente si se precipitaran sobre las viviendas que están situadas a un lado de los mismos o sobre el parque, que está al otro». También le pide al consistorio leonés restaurar la estatua de Don Pelayo e iluminar la antigua cárcel para embellecer esta zona del barrio, aunque recientemente el Ayuntamiento ha anunciado que tiene previsto restablecer la susodicha figura de piedra en otoño, dentro del plan de restauración de la muralla, en el que también se colocarán las polémicas moscas del escultor lacianiego Eduardo Arroyo.