El centro de enfermedades raras de Burgos atenderá también a los afectados por el aceite de colza
El Centro Estatal de Referencia de Atención a Personas con Enfermedades Raras y sus Familias, que el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales está construyendo en Burgos, atenderá también a las personas afectadas por el síndrome tóxico del aceite de colza. El centro, que concluirá sus obras el año que viene, no hará desaparecer al resto de unidades sanitarias de la provincia, que les atienden actualmente. Amparo Valcarce, secretaria de Estado de Asuntos Sociales, se congratuló de la «receptividad» encontrada en el gobierno autonómico para llevar a cabo este proyecto, y explicó que la próxima semana técnicos del ministerio y de la Junta visitarán Burgos para realizar una evaluación de las posibles alternativas de ubicación de este centro de referencia nacional, el Hospital Militar o unos terrenos ofrecidos por el Ayuntamiento en las proximidades de este centro hospitalario. El objetivo de este departamento de enfermedades raras es impulsar la investigación, la formación de profesionales y la atención especializada de los pacientes con este tipo de patologías, según recordó ayer el Ministerio de Trabajo. En la actualidad se han reconocido más de 6.000 patologías de este tipo, es decir, de muy baja prevalencia. El Gobierno quiere que el Centro de Burgos se convierta en un modelo de referencia nacional destinado a la investigación y que preste una atención directa a las personas que padecen las enfermedades y a sus familias. La financiación de este centro será a través de los presupuestos generales del Estado y se estima que a través de dos ejercicios presupuestarios se pueda hacer frente a la inversión necesaria. Se cree que el coste de ejecución supere los once millones de euros. Este lugar «será pionero y referente a nivel nacional e internacional» aseguró Valcarce, «además creara un importante número de empleos». En las instalaciones, se buscará que los enfermos alcancen el máximo nivel de desarrollo, de autonomía y de realización personal, para mejorar su calidad de vida. También se organizarán programas de respiro familiar, de modo que los pacientes puedan participar en diversas actividades.