Bodas de oro y de misión
La congregación de religiosas Capuchinas Misioneras del Trabajo celebra sus cincuenta años de dedicación a los demás con una misa en Fontanil de los Oteros, que oficiará el obispo Julián López
La labor de los misioneros y de las personas que consagran su vida a ayudar a los demás no conoce cumpleaños, días festivos o aniversarios. Sin embargo, su labor merece un reconocimiento, una mención pública y social, dada la pequeña, pero al mismo tiempo gran repercusión, que sus esfuerzos tienen en más de un niño, joven o adulto. La congregación de religiosas Capuchinas Misioneras del Trabajo celebra mañana sus cincuenta años de existencia y, para recordar los inicios de esta comunidad de trabajadoras por y para el prójimo, el obispo de León, Julián López Martín, presidirá una Eucaristía a las 18.00 horas en la residencia de ancianos Virgen de la Era, en Fontanil de los Oteros. Las Capuchinas Misioneras del Trabajo son las encargadas de velar por el funcionamiento de esta obra social cristiana, que acoge en su seno a los ancianos e impedidos de las comarcas de los Oteros y Val madrigal. León, siempre presente El fundador de esta comunidad fue Fray Emilio Lozano Mateos, un padre capuchino leonés, originario de Fontanil de los Oteros y que desarrolló su obra apostólica en Cantabria. Las religiosas, que a lo largo de estos cincuenta años han dirigido diversas obras sociales en toda España, atienden además la Casa del Buen Samaritano en la localidad mejicana de Guadalajara.