Los profesionales achacan la carestía a las exportaciones y a los márgenes
Los farmacéuticos consideran que las exportaciones a países más rentables y las restricciones a la distribución que realizan los propios laboratorios son las razones de la carestía de determinados fármacos en España. En una encuesta efectuada el pasado mes de junio por la patronal Farmaindustria, el 68% de los titulares de farmacia reconocieron sufrir desabastecimiento importante en sus oficinas que, en determinados productos, supone retrasos de 17 o 20 días en el suministros. Estos encuestados aseguran, en un 49% de los casos, que las exportaciones paralelas son la causa de estos problemas de distribución. El 35% de los farmacéuticos considera que se trata de una restricción del suministro por interés del laboratorio y uno de cada cuatro achaca el problema a la falta de stock y los problemas en la fabricación. Cooperativa farmacéutica José María Fuertes, de la Cooperativa Farmacéutica de León, apunta que en varias ocasiones se ha podido salvar la restricción en la distribución con un contacto directo entre la farmacia y el laboratorio lo que echaría por tierra la teoría de la falta de producción. En estos casos, la reducción del margen a la distribución ha permitido al laboratorio eliminar hasta un 7% del beneficio a otras partes. La encuesta de Farmaindustria no limita, no obstante, a esas razones la explicación del desabastecimiento. Muchos de los mil encuestados, aseguran que puede haber un bloqueo del mayorista en la distribución, un incremento de la demanda, falta de rotación o hay, incluso, un 10% de los profesionales que consideran que no existe ninguna razón lógica para estos déficit de suministros. El informe revela que hay, al menos, diez grandes laboratorios implicados en las restricciones a los suministros; estos productores son citados por los farmacéuticos por los retrasos continuos en la distribución. José María Fuertes habla de poco más de una decena también de laboratorios de los más de quinientos con los que trabajan las farmacias leonesas. En cuanto a los productos son variados aunque existe una característica común, han sido desarrollado hace menos de diez años y no existe libre patente. Desde hace meses se detectan problemas en el suministro de determinados fármacos para el control de la tensión arterial, el tratamiento del Alzhéimer, la hipercolesterolemia, el parkinson y, en menor medida, el asma.