La vendimia consigue salvarse de la lluvia gracias a los bodegueros
El buen ojo de los bodegueros, que se han ido adelantado a las previsiones que ponían fin a la vendimia a principios del mes de octubre, ha hecho que la mayoría de las bodegas a estas alturas ya hayan terminado el proceso de la recogida de uva. Un alivio para los enólogos, ya que la lluvia caída en los últimos días puede llegar a estropear no sólo la jornada de vendimia, sino la uva y con lo consiguiente la calidad de la misma. Una uva que se presenta este año como la mejor de las últimas cosechas y que ha permanecido bajo la atenta mirada de enólogos, bodegueros y propietarios de las tierras, cuidada y mimada en todo momento para que no pierda en calidad, color o en grado . Tanto es así, que la mayor parte de las viñas que pertenecen a las bodegas de la Asociación Vino de Calidad Tierras de León tienen sus cepas en espaldera, de este modo la lluvia o la humedad del invierno no llega a estropear la cepa ni la uva, esto, junto con el resto de cuidados de todos los que intervienen en el proceso de plantación, poda, recogida y tratamiento contribuye a que cada año que pasa la calidad de la uva y de los vinos aumente. Los exhaustivos controles de calidad que se encargan de seguir el proceso de producción desde la poda, atendiendo a los mejores tiempos, la manera de cortar los racimos y de colocarlos o transportarlos hasta las bodegas donde los veedores aprueban que la uva se encuentra en el mejor estado con distintos controles de grado, sirven para ofrecer los mejores caldos y contribuyen a que los vinos de León vayan ganando en calidad, reconocimiento y prestigio año tras año y de este modo llegar ha alcanzar la denominación de origen.