Los dos «Migueles» dudan
La vuelta de Hidalgo al PSOE está en boca de todos, pero ni él ni el partido lo tienen claro
La historia de amor-odio entre algunos dirigentes del PSOE y el alcalde de Villaquilambre, Miguel Hidalgo, puede quedar en tablas. El regidor, que cayó en desgracia hace dos años, por tirar de la manta que desbancó a Lázaro García Bayón del gobierno municipal, en contra de la opinión de su partido, se ha convertido en uno de los valores seguros para arrastrar votos en los próximos comicios. Su gran baza ha sido mantenerse contra viento y marea en el sillón de la alcaldía desde febrero del 2004, donde continúa en minoría y tras haber frustrado dos mociones de la oposición para rebajarle el sueldo. En la arena política, los modos de Hidalgo han sorprendido a propios y extraños, ya que en su debú y con sólo seis de los diecisiete concejales de Villaquilambre ha sido capaz de arrebatar el bastón de mando y de no soltarlo, a pesar de haber sido expulsado del PSOE y de romper el pacto con sus socios de gobierno, el PP, el pasado mes de mayo. Sus detractores incluso reconocen que posee una gran labia, aunque detrás de ella sólo ven humo y ambición de poder. Tras batallear en numerosos frentes, la justicia le ha ido dando la razón en varios pleitos y el pasado septiembre estuvo a punto de darle la vuelta a la tortilla a otro imposible: ser readmitido en el seno socialista. El secretario provincial, Miguel Martínez, ha admitido que se produjo ese primer encuentro, «a instancias de Hidalgo», pero ha negado sistemáticamente que vaya a convertirse en el candidato del PSOE por segunda vez. Una cuestión que en boca de muchos se da por cerrada, sobre todo, porque el partido anda escaso de líderes en Villaquilambre y las matemáticas van a jugar un papel importante en el 2007 para ganar o perder la Diputación. No obstante, la falta de contactos en firme desde hace más de un mes demuestran las dudas sobre el regreso de Hidalgo al PSOE. Fuentes del partido, reconocen que la readmisión de Hidalgo «es un trago amargo de asumir», motivado, fundamentalmente, por la escasez de opciones. El regidor también ha indicado que él se presentará en el 2007 con el PSOE o sin él. Las malas lenguas dicen que últimamente ha comido varias veces con José María Rodríguez de Francisco, que busca candidato en Villaquilambre para el PAL-UL.