Asaja denuncia que Narbona prefiere cobrar el agua y olvida las infraestructuras
La organización agraria Asaja exige a la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, que no genere en el sector agrario más dudas e incertidumbres de las que ya hay al proponer establecer un mayor coste, también para el sector agrario y ganadero, del agua utilizada. «La alternativa a una agricultura de secano de cosechas escasas e irregulares, y sin alternativa a los cultivos extensivos, es la agricultura de regadío por la que este Gobierno no está dispuesto a apostar», indica en un comunicado. Asaja recuerda a la ministra que si bien el agua de riego como tal no tiene un precio, el regante tiene que pagar al menos el cincuenta por ciento de toda la inversión en obra pública de regadío, una inversión que va desde el embalse o pantano hasta las acequias o tuberías a pie de finca, pasando por los grandes canales de distribución, o la autorización de las inversiones privadas que realizan los agricultores que acometen particularmente las transformaciones de secano a regadío en sus tierras. «Además, se está pagando la totalidad de los gastos generales de las confederaciones hidrográficas, incluyendo el sueldo del presidente, organismos estos dependientes del Ministerio de Medio Ambiente, la totalidad de las obras de mantenimiento y reparación de las infraestructura, y la totalidad de los gastos de las comunidades de regantes». Estos costes por si mismos ya cuestionan la viabilidad de muchos cultivos, por lo que si se suma una tarifa específica de coste de agua, que en definitiva sería un impuesto disuasorio para dejar de ser agricultor.