Las compañías deben enviar sus aviones a Asturias y Valladolid y trasladar sus usuarios en autobús
Las primeras nieblas y la avería del ILS desvían el 50% de los vuelos
El sistema de ayuda al aterrizaje no estará todavía operativo hasta la semana que viene

La niebla persistente durante toda la jornada de ayer causó problemas en las operaciones aéreas
De los ocho vuelos programados ayer por Air Nostrum con sus rutas a Madrid y Barcelona, la mitad de ellos sufrieron incidencias por la niebla. Así, dos de ellos (el Madrid-León, con llegada a las 20.35 horas, y el Barcelona-León, que debía aterrizar a las 21.50) fueron desviados a Asturias, mientras que un tercero (Madrid-León de las 14.50) acabó aterrizando en Valladolid. En estos casos los viajeros fueron trasladados luego en autobús. Además, la compañía debió suspender la ruta con la capital de España con salida desde La Virgen a las 15.30 y llevar a sus viajeros a Madrid en autobús. Tampoco podrán hoy despegar desde León los vuelos de la mañana a Madrid y Barcelona de esta compañía. Por lo que se refiere a Lagun Air, desvió a Valladolid su ruta a León desde Madrid con llegada prevista a las 10.50. También tuvieron problemas los vuelos de la tarde-noche que llegaban desde la capital de España y Barcelona, que finalmente tampoco pudieron aterrizar en La Virgen. Las dos compañía coincidieron en señalar la necesidad de que el ILS entre en servicio cuanto antes para evitar el mayor número de cancelaciones previstas, sobre todo, aquellas que podrían haber aterrizado ayer a mediodía. El IlS no podrá entrar en servicio hasta mediados de la semana que viene, cuando la Base Aérea reciba la aprobación definitiva de la empresa que recientemente calibró la instalación de este sistema de ayuda al aterrizaje en el aeropuerto de León. Las instalaciones militares de La Virgen del Camino, responsables de la torre de control que autoriza todas las operaciones aéreas, ya tiene la aprobación provisional de estos trabajos, pero deben esperar a la definitiva para que el ILS pueda otra vez utilizarse de forma oficial. Este sistema lleva fuera de servicio desde el 22 de agosto tras el accidente que sufrió su instalación en pista, en un incidente cuya naturaleza todavía no ha sido precisada. Desde entonces, la treintena de aterrizajes que diariamente se desarrollan en el aeropuerto se están realizadon por contacto visual o con el DVOR (orienta a los aviones sólamente en altitud). Las buenas condiciones del tiempo al final del verano no precisaron la utilización del ILS, aunque con la llegada de la intensa lluvia de octubre varios vuelos tuvieron que ser cancelados o desviados por la escasa visibilidad del momento. Ahora, en noviembre, con el inicio de la temporada de niebla será fundamental contar con este sistema de ayuda al aterrizaje. El ILS, de categoría 1, fue inaugurado el 1 de octubre del 2005 por el presidente del Gobierno, al igual que las obras de ampliación de la pista. Este sistema supuso una inversión por parte de Aena de 4,4 millones de euros y alrededor de siete meses de trabajo. Se trata de un sistema de ayuda al aterrizaje guiado por dispositivos externos a al aeronave y que posibilita las maniobras en condiciones de baja visibilidad, garantizando así su seguridad. Estos dispositivos se encuentran en la cabecera y al final de la pista. El ILS precisa una visibilidad de al menos 600 metros para ser operativo.