No hay registro de personal, la selección fue irregular y hay obras aprobadas sin créditos
El Ayuntamiento de Villablino gastó varios años el doble de lo que ingresó
El informe del Tribunal de Cuentas aprecia un déficit de 11 millones y un gasto sin justificar de 323.000 euros Reacciones:
El Ministerio Fiscal ha apreciado en el informe de cuentas del Ayuntamiento de Villablino varios presuntos delitos de responsabilidad contable, que podrían derivar en acciones contra el alcalde Guillermo Murias, por lo que se ha remitido ya a la sección de enjuiciamiento. El estudio analiza el estado de las cuentas municipales desde 1998 hasta el 2002 y concluye que «a 31 de diciembre de 2002, presentaba un déficit de 11 millones de euros». Los funcionarios del Tribunal de Cuentas comenzaron en mayo de 2004 la fiscalización, después de que el equipo de gobierno del socialista Ángel Crespo solicitara esta acción, respaldado por los votos del PP, para que se analizara la gestión del alcalde de IU, Guillermo Murias, en aquel periodo. El documento, de 42 páginas de irregularidades, entró ayer en la comisión mixta del Congreso y el Senado, presidida por Ubaldo Nieto, que en su intervención, expuso las numerosas irregularidades, tanto en lo relativo a la elaboración y ejecución de sus presupuestos como al cumplimiento de los plazos de aprobación y rendición de cuentas. De la lectura del informe se desprenden otras muchas anomalías detectadas en la gestión municipal: «Se han realizado gastos por encima de los créditos aprobados, los estados de remanente de tesorería no reflejan correctamente la situación financiera del ayuntamiento que a 31 de diciembre de 2002, presentaba un déficit de 11 millones de euros». Asimismo el documento expone que «no se han justificado 323.000 euros ni se ha elaborado la relación de puestos de trabajo, puesto que los empleados municipales no fueron seleccionados mediante procedimiento formalmente instituido». En cuanto a las obras, el informe dice que se han ejecutado por importe de 23 millones de euros si bien «el esfuerzo inversor no ha resultado en todos los casos eficaz, por retrasos en la ejecución o incrementos en los presupuestos de hasta el 57 por ciento». Además, «las subvenciones finalistas para financiar estas inversiones, no se gestionaron adecuadamente con sucesivas prórrogas en la justificación, retrasos en el cumplimiento, renuncias a ayudas ya otorgadas y reclamaciones de reintegro. Se celebraron algunos contratos de obra sin disponer de los fondos de financiación». Respecto a las recomendaciones, el informe propone que la corporación adopte una serie de medidas que permitan reequilibrar la situación financiera. Para ello se encomienda elaborar unos presupuestos específicos para ejercicio, y bajo un principio de equilibrio, y ajustar la relación de los puestos de trabajo a las necesidades de los servicios desarrollados, además de realizar las contrataciones con objetividad y programar las inversiones, fundamentando con mayor rigor su oportunidad.