DAVID DÍEZ | ABOGADO
«Con los jóvenes se necesita una implicación muy fuerte»
David Díez Revilla es uno de los voluntarios de la Fundación Juan Soñador. Desde hace ocho años está vinculado y participa en los proyectos que ahora están aglutinados en el programa Cauce. Su misión es captar a más personas colaboradoras para mantener en funcionamiento las diferentes actividades. Este abogado de 30 años, presidente de los Abogados Jóvenes de León, se inició en las actividades de tiempo libre y voluntariado siendo adolescente. Según su experiencia, para trabajar en con los menores en situación de riesgo que llegan a la fundación «se necesita una implicación fuerte y ciertas habilidades porque la situación de la que parten los jóvenes suele ser complicada y tienen dificultades añadidas a las de cualquier otra persona de su edad». En compensación, asegura, «con los salesianos tienes todas las facilidades del mundo y cuidan a las personas». Esto repercute positivamente en «los usuarios, muchos de los cuales llevan hoy una vida normalizada». agrega. Aunque trabajó algún tiempo en el hogar del transeúnte, cree que por sus características y experiencia «donde más útil soy es aquí». Le impresiona los caminos por los que a veces buscan la afectividad estos jóvenes y se da cuenta de que «a veces no somos conscientes de las carencias que puede tener otra persona». «Lo más duro» -reconoce- «es cuando ves que un chico con el que has trabajado mucho escoge otro camino, pero también hemos aprendido a sobrellevarlo y creo que siempre queda un poso positivo en esas personas». En la selección del voluntariado buscan el equilibrio entre hombres y mujeres, aunque la mayoría de las personas voluntarias, hoy por hoy, son mujeres. «Nuestra misión es ofrecer herramientas para que aprendan a salir por sí mismos de la pobreza»