El alcalde pide a los servicios sociales que conozcan la realidad del caso para proponer una ayuda
El municipio de San Andrés estudia una salida para la pareja que ofrece un riñón

J. y P., el pasado lunes durante la entrevista que destapó su historia
El Ayuntamiento de San Andrés reaccionó ayer con agilidad ante el desconsolado llamamiento realizado por la pareja leonesa que ofrece un riñón a cambio de una vivienda. El alcalde, Miguel Martínez, pidió a los servicios sociales muncipales que se pongan en contacto «de forma urgente» con esta familia para estudiar sus necesidades. J. y P. publicaron un controvertido anuncio llevados por la desesperación. Tras haber pagado a un contratista más de 70.000 euros para que reformara su vivienda, éste abandonó la obra con el inmueble prácticamente demolido. Ahora, con un sueldo de vendedor de cupones de la Once, P. y J. tienen que pagar a una hipoteca durante siete años por una vivienda que no disfrutan, además del alquiler actual. Prácticamente en la ruina, sólo vieron como única salida la donación de un riñón. Conocido el convencimiento de esta pareja, el regidor de San Andrés de Rabanedo, Miguel Martínez, requirió a los servicios sociales una comprobación del caso para saber si puede entrar en las denominadas ayudas de emergencia social, una línea con un presupuesto global de 18.000 euros y que está orientada a cubrir gastos de alojamiento temporalmente o de subsistencia. El Ayuntamiento ya ha concedido ocho ayudas de este tipo durante el 2006. El caso está ahora en manos de Concha Rodríguez Carús, concejala de Bienestar Social. «Mañana [por hoy] nos pondremos en contacto con ellos para llevar a cabo una actuación rápida, si cabe», indicó la edil. Desde su punto de vista, la decisión de la pareja «es una llamada de auxilio, pero para eso estamos nosotros», explicó Rodríguez. Paralelamente, el abogado de la pareja trabaja para interponer una demanda contra el contratista que ha llevado a esta pareja hasta una situación extrema. Con los ahorros perdidos De unos 40 años, ambos son donantes de riñón y de médula. Él tiene una enfermedad en la vista que es hereditaria, por lo que decidieron no tener hijos e invertir todos sus ahorros en una casa que ahora no tienen. «Nos han quitado todas las ilusiones», confiesan. La vivienda, que hace más de un año era un lugar habitable, es hoy un bien que se ha devaluado notablemente, puesto que la casa se derrumbó y tan sólo queda parte del material utilizado para la reforma. El constructor, que podría tener otras reclamaciones pendientes además de una diligencia de embargo de bienes con la Seguridad Social por una deuda de 121.000 euros, sólo ha devuelto 3.000 euros de los 72.000 que recibió.