| Reportaje | Día Internacional de los Derechos Humanos |
«Ponte en su lugar: ¡Actúa!»
Amnistía Internacional recogió ayer un centenar de firmas para intentar que se resuelvan diez casos en los que se están violando los Derechos Humanos

Un grupo de activistas de Amnistía Internacional posan con los carteles de denuncia
La pobreza camina de la mano con la violación de derechos humanos. Esta dualidad se repite diariamente en cientos de ciudades, de rincones, de familias... Son muchos los mandatarios que obvian estos principios fundamentales y muchas las culturas que victimizan a mujeres o a niños por el simple hecho de serlo. Amnistía Internacional organizó ayer en la Plaza de Botines una perfomance en la que se llamaba al activismo a todos los leoneses que no comulguen con este tipo de injusticias. El objetivo de la representación no era otro que clamar equidad, intentar que estas irregularidades no sean una fatalidad, porque en muchas ocasiones la suma de pequeñas acciones individuales puede hacer que las cosas cambien. Esto ya ha sucedido, por lo menos en diez ocasiones, gracias al compromiso de esta oenegé. Ayer se podía ver a los miembros de esta organización portando varios carteles, de un metro de altura, en los que aparecían las siluetas de diez personas a las que se les había recortado el rostro. Estos individuos son el reflejo de una decena de violaciones de Derechos Humanos: el uso reconocido de la tortura en el ámbito de la guerra contra el terror; el uso de niños soldado; la violencia contra las mujeres; la pena de muerte; los ataques a la libertad de expresión; o la lapidación por adulterio son sólo algunos de los casos que Aminstía Internacional ha querido destacar el día antes de la celebración de la efeméride, que tiene lugar hoy, con la que se conmemora la aprobación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por la Asamblea General. Por este motivo, los miembros de esta agrupación recogieron también un centenar de firmas para intentar que se resuelvan otros diez casos en los que no se están respetando estas normas. Iván Hernández, preso de conciencia en Cuba; Thet Naung Soe, estudiante detenido por manifestación; o Doña Brígida, colombiana defensora de los derechos humanos, ejemplifican los millones de violaciones que se producen en todo el mundo.