El crecimiento que figura en el plano se extenderá, según las previsiones, durante 15 años

León hace hueco a 20.000 viviendas

Los desarrollos urbanísticos darán espacio para 50.000 vecinos en la capital leonesa

Los puentes de La Lastra en el Bernesga (foto) y el Torío están listos

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A. Caballero - león
León

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Los indicadores se dan de cabezazos. En los últimos 10 años, León ha perdido casi 9.000 habitantes, pero prepara suelo para la construcción de 20.000 viviendas, a un ritmo de crecimiento de más de 1.100 unidades anuales. Más casas y menos gente determina una ecuación en la que la incógnita que queda por resolver tiene signo positivo o negativo, según quién la interprete. Un saldo que se traducirá en el futuro leonés, con las variables de la economía como guión para poder hablar del género: ¿comedia o tragedia? Ignacio Tejera Presidente de Agelco La cifra de 20.000 viviendas, surgida de la suma de los planes parciales, estudios detalle, desarrollos en marcha y cédulas urbanísticas solicitadas en el Ayuntamiento de León, son más posibilidad que realidad, según se encarga de aclarar el presidente de la agrupación de 33 constructores leoneses. «Que haya suelo para este número de unidades no quiere decir que se vayan a llevar adelante de inmediato», señala Ignacio Tejera, quien asegura que «es bueno que haya actividad», pero apunta que «esto tiene que ir parejo al desarrollo económico». Motor que debe invitar a los alrededor de 50.000 vecinos que deberán ocupar la construcción prevista. Como complemento al análisis de la relación entre oferta y necesidad, el representante de los constructores leoneses añade otro criterio, de capital incidencia para que los pisos no se queden vacíos y la gente busque por la calle hipotecas ajustadas a sus posibilidades. «Que haya abundancia de suelo para construir frena la subida del precio de la vivienda», sentencia. Cecilio Vallejo Director general de Inmocaja Ex concejal de Urbanismo del Ayuntamiento, Cecilio Vallejo piensa ahora para la sociedad inmobiliaria de Caja España. El arquitecto observa «el suelo para los próximos 15 años» y colige de manera rápida qué dos grupos serán los principales destinatarios de la oferta. «La geografía de la provincia leonesa, tan extensa, determina que la gente de los pueblos, que quiere estar cerca de sus hijos o que estudien en la universidad, tiendan a comprar una vivienda en la ciudad», reseña, para unir su razonamiento con «un mercado que se ha recuperado en los últimos años». «Los que emigraron hace 30 años más o menos a las grandes ciudades ahora deciden vender sus casas de allí, que se han revalorizado, y, con los réditos, comprarse una aquí, pequeña, de no más de dos dormitorios, e incluso arreglar la del pueblo», describe, y aporta datos para respaldar su tesis: «Ya alcanzan un porcentaje del total de entre un 8 y un 9%. Casi son tantos aquí como fuera», mientras que se va hasta el lado contrario de estas «clases pasivas» para encontrarse con la realidad de que «quien no entrado todavía, con menos de un 1%, son los inmigrantes», un colectivo que contabiliza más de 4.500 personas. 20.000 viviendas. «Falta ver cómo actuarán los sectores más importantes, como son La Lastra y el que se generará con la integración del ferrocarril, que estarán en el núcleo central de la ciudad, frente a aquellos que están más alejados, que pueden verse frenados por esta pujanza, caso del noroeste, donde La Palomera o la Universidad, que tan de moda han estado estos años pasados». Un rasgo resalta en el análisis de Vallejo: «León es una de las ciudades con el precio más moderado, por encima del puesto 40 en el ránking de capitales de provincia», concede, a sabiendas de «la impopularidad de esta afirmación». «Pero es que hay un importante porcentaje de pisos de entre 60 y 90 metros entre 100.000 y 200.000 euros», defiende, a la vez que explica que «en el centro, hay una alta demanda, entre 300.000 y 500.000 euros, aunque supone un volumen bajo». Alejandro Valderas Concejal de la UPL Una anécdota. «En siete años y medio que llevo como concejal en el Ayuntamiento tan sólo he visto una vez que un técnico se preocupe porque, para todos los pisos que se prevén, haga falta una nueva traída y una nueva depuradora», relata Valderas, quien considera que «si llegara toda esa población no se les podría servicios». Aunque «como la ciudad de papel no se corresponde con la real, no hay problema». Todo tiene una solución: «La teoría del lingote de oro», asegura Valderas, quien está convencido de que «cuando se ve un edificio con una casa habitada y cuatro libres, no se ve un hogar, sino un piso habitado y cuatro lingotes dorados». Y una explicación: «Cada año sube el precio un 20% y no hay ningún interés en que se habiten, ni que se hagan colegios, ni centros. Por eso, una ciudad de estas dimensiones puede permitirse tener 15.000 pisos vacíos, sin que el Ayuntamiento se plantee cómo darles servicios», afirma el edil leonesista, que afina que «es mejor que invertir en Bolsa y, en el peor de los casos, el piso se puede habitar». Por habitabilidad, Valderas se apunta a «la Ley nueva del suelo, cuyo proyecto se redacta actualmente, que establecerá que ninguna ciudad pueda crecer más de un 20% con respecto a la población que tenga. Así que se en León 136.000 personas, se habla de 20.000 viviendas y la ratio de ocupación por cada una es de 2,5 habitantes, casi que no se va a poder construir más», augura el concejal de la UPL en el consistorio capitalino. Francisco Gutiérrez Concejal del PSOE Inversión y necesidad se enfrentan en el discurso del ex concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de León, que abomina del uso de la vivienda «como refugio en el que encontrar dos años después de comprarla beneficios de un 8 ó 10%». «Todo lo que sea suelo urbanizable hay que tener en cuenta que va a tener un 50% de régimen de precio público», recuerda, a la vez que apunta que éste escenario se generó «desde la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana» que él comandó. «Lo que se ha desarrollado antes del PGOU no suponía que la gente que necesitaba una vivienda la tuviera, sino que las promociones tenían salida en virtud del factor inversión», mantiene el edil socialista, quien reseña que «se construía mucho, pero no se cumplía con su finalidad». Como ejemplo de esta política, que pone a nombre del PP, Gutiérrez señala que «en La Lastra no hay ninguna vivienda de protección oficial», mientras que «en el sector del campo de golf habrá cerca de 350 de las 700 totales y, en Los Juncales de Armunia y en Puente Castro, promovidas por Viproelco, el 100%, casi 1.200, serán de éste régimen y ya están vendidas todas». «Se consigue que, a 1.100 euros el metro cuadrado, los jóvenes y personas con dificultades tengan pisos de 80 metros cuadrados entre 90.000 y 102.000 euros», asegura el concejal. Su dictamen es rotundo. «Sin Junta ni Ministerio pueden hacerse 2.000 viviendas de precio protegido en 2 años, aunque se hagan otras 1.000 libres, si se realiza una política municipal adecuada», reta Gutiérrez, quien no desaprovecha la ocasión para hacer abanderado de este procedimiento al PSOE. Ignacio Fernández Secretario provincial de CC.OO. Si la explicación de Gutiérrez hace de la vivienda protegida su punto principal, el discurso de Ignacio Fernández la convierte en monotema. Respaldado por la experiencia de la cooperativa sindical de CC.OO. en el reciente desarrollo del Área 17, el dirigente del sindicato en la provincia se empecina en defender que «se puede construir más barato y asequible para la media de la población». No es un sueño, pero tampoco un paseo por el campo. «La dificultad es competir, porque hay pocos casos de cesión directa de suelo, así que las cooperativas sindicales tienen que acudir a licitaciones y pujas en las que tienen pocas posibilidades, dado que no persiguen un interés crematístico», define Fernández, quien plantea la necesidad de «que haya una disposición municipal para poner terrenos en manos de las organizaciones de los sindicatos». Es una propuesta. Pero también mantiene otra, sin que «la ciudad tenga que extenderse». «Hay muchos casos en los que los pisos son segundas viviendas, sobre todo en algunos barrios en los que los edificios están envejecidos, como por ejemplo en San Mamés, donde sería interesante que se optara por recuperar lo que hay», plantea el secretario provincial de CC.OO., quien mantiene que esta postura «revitalizaría la capital leonesa». Son soluciones para que los desarrollos no se hagan en la dirección que están dispuestos actualmente. «Que haya tantas viviendas previstas para los próximos años no quiere decir que se satisfagan las necesidades de la población, sino solamente la de los promotores y los constructores». Hipótesis para que a los indicadores no les duele la cabeza.

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