La chispa de los 164 euros que sacó a la calle a más de 4.000 parameses
? El Páramo Bajo se echó a la calle para demandar unas cuotas razonables en la amortización de las infraestructuras necesarias para llevar el agua del Esla a esta zona. Antes de ese 1 de noviembre del 2003 se sucedieron acontecimientos que desvelaron posturas antagónicas entre los protagonistas del litigio. El detonante del conflicto, los 164 euros por hectárea de riego que trataba de cobrar la CHD a los regantes leoneses. Encierro Los regantes del Páramo Bajo se encierran en las oficinas que la CHD tiene en la provincia leonesa y no deponen su actitud reivindicativa después de entrevistarse con responsables de este organismo vallisoletano y de la Junta de Castilla y León. Al tiempo, los alcaldes de la zona respaldan por unanimidad a los agricultores. Manifestaciones Los regantes se plantaron ante las Cortes autonómicas para solicitar apoyo público contra las cuotas que quería imponer la CHD, que entendían que sumaban 30 millones de más. Cuatro mil leoneses convencieron a la Junta (entonces del mismo signo político que el Gobierno de Madrid) para tratar de lograr un acuerdo. Después de varios encuentros en los que también interviene el presidente de la Junta, el consejero de Agricultura, José Valín, lanza una propuesta de tarifa plana que supondría llegar a 114 euros por hectárea en una amortización a 24 años. El asunto acaba entregado un proceso contencioso, a punto de resolverse. Este acontecimiento se espera con expectación en el Páramo Bajo.