Diario de León

Subdirector general del Banco de Sabadell

«La rentabilidad de las bolsas sigue siendo más que atractiva»

María Jesús Muñiz Prieto
León

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Un nuevo ejercicio de crecimiento, sin alteraciones o riesgos importantes a la vista y con nuevos atractivos. Ese es el escenario que dibuja para el recién iniciado 2007 el analista financiero Cirus Andreu, subdirector general del Banco de Sabadell y consejero director general de Bansabadell Inversión. Andreu volvió ayer al Club de Prensa de Diario de León para repasar las perspectivas de los mercados para este año, después de un ejercicio del 2006 que califica como «muy bueno». Las bolsas europeas y la española, así como los mercados emergentes, siguen reuniendo muchos atractivos para el inversor. Los beneficios empresariales continuarán su senda de crecimiento, y las ganancias superarán una vez más los dos dígitos en las bolsas. Mientras, el incremento de los tipos de interés vuelve a poner de actualidad los productos de renta fija; y la ralentización del precio de la vivienda devolverá dinero a los mercados financieros. «Se dibuja, en cualquier caso, un escenario de rentabilidad que va mucho más allá de lo necesario para hacer recomendable este tipo de inversión», explica. -¿Cómo resumiría el ejercicio del 2006 en los mercados financieros, se cumplieron las previsiones iniciales? -El 2006 ha sido un ejercicio muy bueno en las bolsas, sobre todo en la española, y también muy bueno en los mercados de activos inmobiliarios y en general en los mercados de riesgo. El año ha resultado especialmente favorable en las bolsas emergentes, de forma que por ejemplo los mercados españoles se han beneficiado de los resultlados en Latinoamérica, lo que le ha permitido crecimientos del 33%. En el caso de las bolsas europeas, los crecimientos se han situado en el 12%. -Y con este escenario, ¿cuáles son las perspectivas para el 2007? -Será también un año muy bueno en bolsa, porque siguen funcionando las circunstancias que fueron el motor de los beneficios en el 2006. La bolsa no está cara actualmente, y los beneficios empresariales han seguido creciendo en una fase del ciclo económico mucho más avanzada, lo que implica una moderación en estos beneficios que permite confiar en que seguirán creciendo. Para España se calculan en este año unos crecimientos de los beneficios empresariales del 9% más las sociedades cotizadas, y en Europa el incremento previsto es del 7%. Al mismo tiempo, se mantienen las expectativas sobre mercados como el bancario, el inmobiliario o las telecomunicaciones. -¿Qué previsión de crecimiento realiza para el ejercicio que ahora comienza? -Para la bolsa europea, el crecimento a lo largo de este año se acercará al 15%, incluyendo todos los mercados, también los que están fuera de la zona euro. Para esta zona el crecimiento previsto rondará el 12%, mientras que en España también se situará por debajo del 15% que se anuncia para el conjunto de Europa. En el caso de las bolsas españolas este menor crecimiento es lógico, debido a la carrera que ha dado en los beneficios del 2006. -¿Existe algún riesgo que pueda hacer peligrar estas previsiones? -Podría ser la desaceleración de los beneficios empresariales, una situación que se produciría si se produce una desaceleración más rápida del ciclo económico general, o si el consumo de las familias en Estados Unidos creciera mucho más despacio de lo previsto. En cualquier caso, este escenario parece mucho menos probable que el de que las cosas se matnengan como hasta ahora. El consumo es una variable que tiene muchísima inercia, es muy difícil un cambio de tendencia brusco. En cuanto a otros posibles factores de riesgo, podrían suceder episodios puntuales sobre el petróleo o las materias primas que llevaran a incrementos puntuales de la inflación. Pero en cualquier caso no son perturbaciones que pudieran ser inquietantes. -Dibuja usted una perspectiva de total tranquilidad -La total tranquilidad es algo antagónico con los mercados financieros, de lo que sí podríamos hablar es de una alta probabilidad de que se produzcan las circunstancias previstas. En cualquier caso, no se atisban riesgos ni perturbaciones preocupantes ni importantes, ni de manera inmediata. -El escenario de desaceleración del crecimiento de los precios de la vivienda, ¿puede devolver al mercado financiero a una parte importante de los pequeños inversores? -Claramente, porque se producen dos circunstancias nuevas que lo favorecen. Por un lado, las perspectivas sobre el mercado inmobiliario, que se han templado. El dinero en este sector ya no puede invertirse de cualquier manera, ahora hay excelentes oportunidades de negocio pero no todo el mundo que invierta en ladrillo ganará como hasta ahora. Las inversiones en este sector habrán de ser en el futuro mucho más selectivas. Eso devuelve dinero al mercado financiero, y también el incremento de los tipos de interés. Su evolución en el último año les ha situado por encima de la inflación, y de nuevo son atractivos, por ejemplo, los productos de renta fija. Se abre también un nuevo abanico de inversiones que vuelven a ser más rentables. -¿Qué recomendaciones de inversión daría a los pequeños ahorradores? -En este año serán especialmente interesantes los fondos de inversión mixtos con acciones europeos, y los fondos de inversión no mixtos de acciones, empezando por las europeas y las de los mercados emergetnes. En las bolsas europeas serán especialmente interesantes sectores como el farmacéutico, el petrolero y el de las telecomunicaciones. En algunos años no han crecido tan intensamente en el último ejercicio como otros sectores, por lo que aún tienen un amplio recorrido. Si nos referimos a valores concretos, en España por ejemplo sigue siendo interesante la opción de Telefónica, es una buena propuesta, más que las acciones bancarias. Y a nivel europeo, las petroleras, como Total o ENI. Es importante retener las acciones europeas. -El 2006 comenzó con serias dudas sobre el futuro de la fiscalidad de algunos de los principales productos financieros. ¿Cómo ve esta situación ahora? -Los planes de pensiones y los seguros se han visto modificados, pero no los fondos de inversión, que siguen manteniendo dos principios atractivo. Por un lado la tributación a un tipo reducido, del 18%, y además desde el primer día, no como antes que había que mantenerlos al menos un año. Con eso se gana en agilidad para entrar y salir sin restricciones. Si a eso se añaden los derechos de traspaso, que se han mantenido, se permite un escenario de reestructuración de carteras muy favorable. El atractivo de la gestión de carteras de fondos no sólo se ha mantenido, incluso se ha incrementado.

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