Valín reclama al Gobierno que diga qué azucareras hay que cerrar por la OCM
El consejero de Agricultura y Ganadería de la Junta, José Valín, volvió a pedir ayer al Gobierno de la nación que establezca un plan de reestructuración del sector remolachero azucarero, «lo que implica decir concretamente qué fábricas hay que cerrar y en qué zonas y poner las medidas para reindustrializar las zonas donde se fuera a cerrar». Valín considera que esta decisión debe establecerse como máximo en el año 2009 porque «es el plazo final en el que Europa seguirá dando las ayudas por la reestructuración de la remolacha». El titular autonómico de Agricultura cree que las convocatorias electorales del presente año y del próximo están frenando las decisiones que la Administración debe tomar al respecto. Retrasos preelectorales En este sentido, apuntó que «no se está queriendo adoptar decisiones por el año electoral a nivel autonómico y municipal y el año que viene hay elecciones generales», circunstancia que «está haciendo un flaco favor al sector», según comentó. José Valín reiteró la necesidad de «tomar ya las decisiones correspondientes y hacer los proyectos oportunos si de verdad se quieren hacer cosas en aquellas zonas donde se cierra, por ejemplo, transformar la fabricación de azúcar en bioetanol, que sería una de las posibilidades, u otro tipo de industrias alternativas». De este modo, pidió de nuevo a la Administración central que «se adopte una decisión política con respecto a la exigencia de un porcentaje obligatorio de biocombustibles, porque eso es lo que daría la seguridad para que algunas de las fábricas españolas que hoy producen azúcar pudieran producir bioetanol». Por lo que a la azucarera de Toro se refiere, Valín considera que «esta zona tiene bastantes posibilidades de mantenerse», aunque volvió a subrayar que tanto en el ámbito nacional como en el conjunto de la comunidad autónoma «estas decisiones son fundamentales para el sector». Ayudas El consejero de Agricultura y Ganadería realizó estas declaraciones durante una visita a las instalaciones de la cooperativa La Campiña, creada por 20 socios con una inversión de dos millones euros. La sociedad, que procesará un millón de kilos de uva, mayoritariamente tinta de Toro, recibirá próximamente una ayuda de la Junta cuya cuantía no fue precisada durante el acto que presidió ayer el consejero de Agricultura.