Los docentes que cumplan los requisitos tendrán el ejercicio de descanso para el curso 2011-2012
Uno de cada cuatro profesores que piden el año sabático da clases en León
Casi medio centenar de funcionarios de la provincia quieren acogerse al nuevo plan

Una profesora impartiendo clase, en una imagen de archivo
Un año sabático después de cuatro de trabajo para los funcionarios que imparten enseñanzas escolares en centros públicos no universitarios. Una medida que se hizo efectiva el pasado 14 de noviembre, después de que la Consejería de Educación publicara en el Boletín Oficial del Estado la convocatoria para que los profesores presentaran las correspondiente solicitud con la que optar a ese descanso voluntario. Una actuación que ha sido acogida por los docentes leoneses con un alto índice de demanda. Al menos eso es lo que se desprende del número de solicitudes que ha recibido la Junta de Castilla y León durante los dos meses que estuvo abierto el plazo para presentar candidatura. Así las cosas, 48 funcionarios de la provincia han entregado ante la Institución autonómica la instancia que recoge la intención de obtener el permiso parcialmente retribuido para el curso 2011-2012. Una cifra que representa el 25% de las 191 solicitudes que ha registrado la comunidad, siendo los docentes leoneses los más interesados con el planteamiento, ya que sólo Valladolid se acerca, con 44 peticiones, a las cifras de León. La distribución recoge también a los venticinco demandantes de Burgos; quince de Salamanca; catorce de Palencia; trece de Segovia; diez de Soria; y once en Ávila y Zamora. A pesar de que se ofertaron doscientas plazas para el próximo curso no se han cubierto todas, quedando, según estos datos, nueve desiertas. Este cifra no es preocupante -explican desde el sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de León- «porque es la primera convocatoria y esperamos que en años sucesivos aumenten los números». Un año sabático: qué y por qué Mejorar las condiciones laborales y de salud del profesorado; fomentar el empleo en la enseñanza; favorecer la conciliación de la vida personal, familiar y laboral; y mejorar la calidad de la enseñanza. Éstos y otros argumentos resuelven la demanda que durante años ha planteado la comunidad educativa para que los funcionarios de este cuerpo pudieran disfrutar de un año sabático. La orden de convocatoria se enmarca en un periodo de cinco cursos escolares consecutivos; durante los cuatro primeros los beneficiarios trabajan a jornada completa y cobran el 85% de su sueldo; durante el quinto se disfruta de esta licencia y se percibe el mismo porcentaje que en los años anteriores, lo que significa que el funcionario se financia el 60% y la consejería aporta un 25% de las retribuciones del ejercicio de descanso. El periodo sabático cuenta como en servicio activo, conservando el profesor el destino definitivo y computando a efectos de antigüedad y derechos pasivos. Finalmente, el área autonómica encargada de vertebrar la idea va a iniciar el plazo de subsanación de errores y reunirá, después, a la comisión que valore las solicitudes presentadas.