IU reclama al Gobierno el estudio de impacto ambiental de la Lada-Velilla
El grupo federal de Izquierda Unida ha solicitado al Gobierno central el estudio de impacto ambiental de la línea de alta tensión Lada-Velilla. La Asociación Bodón, que agrupa a la montaña leonesa, ha realizado esta petición que formalizó en el Congreso el diputado de la coalición Gaspar Llamazares. El ministro de Industria, Joan Clos, aseguró el pasado martes en León que el Gobierno sí compensará a los municipios afectados por el trazado de la línea, a pesar de que anteriormente se había asegurado que como el tendido era una infraestructura necesaria para el sistema eléctrico español no se daría ningún tipo de contraprestación. Desde IU se apunta que «lo que marca la ley por la expropiación de tierras o indemnizaciones por el uso del suelo no son contraprestaciones, son pagos obligados que nada tienen que ver con esta iniciativa». Todos los municipios leoneses por los que se conducirá el trazado, que aún está por definir según el Gobierno, están en contra de la línea porque perjudicará directamente sus opciones de desarrollo sostenible. Además, tanto IU como los alcaldes leoneses remarcan la contradicción de que el tendido de alta tensión afecte a territorios adscritos a Reserva de la Biosfera. El rechazo, según Izquierda Unida, se debe a «la falta de consenso por parte de los promotores, demostrada por la actitud del ministro de Industria estos días, dejando fuera a los principales damnificados y el enorme impacto que supondrá una línea de este tipo en zonas protegidas por la legislación ambiental y reconocidas como Reserva de la Biosfera por la Unesco, cuando no integradas en un parque regional», ratificando así la actitud de todos los alcaldes, independientemente de su color político. Desde IU se insiste en que la línea de alta tensión que transportará energía desde la localidad asturiana de Lada a la palentina de Velilla, y que cruzará gran parte del territorio de la montaña leonesa, «no es necesaria», a pesar de que desde el Gobierno se ha insistido y asegurado que la infraestructura se llevará a cabo a pesar de las reticencias de los leoneses. «La apuesta gubernamental pretende arrasar una parte de la provincia leonesa a cambio de nada, sin apostar por industrializar las áreas de producción de energía. En definitiva, piden solidaridad para sacrificar los recursos naturales a cambio de industrializar otras zonas. León puede ser un gran centro industrial si aprovecha potencial energético, cosa que parecen olvidar en su acuerdo Gobierno Central y la Junta de Castilla y León».