La instalación, que debe mantener su actividad durante 8 años, fue licitada en 5,2 millones
La falta de ofertas deja en suspenso la venta del matadero municipal
El Ayuntamiento estudia acudir a un negociado, en el que debe mantener el tipo de licitación

La venta del matadero es un objetivo pendiente del ayuntamiento desde el presupuesto del 2005
La bandeja del correo es la única esperanza que guarda el Ayuntamiento para poder enajenar en las próximas fechas el matadero municipal. Sólo la llegada por carta de una oferta, con sello límite del 14 de febrero, serviría para que los responsables de la administración municipal redondearan una operación que por el momento se ha quedado en blanco. No hay aspirantes, no hay dinero. Una deducción que repetiría el esquema del pasado ejercicio, donde el presupuesto abrió un hueco de dos millones de euros que se llenó con aire y la inclusión en las cuentas actuales de la administración. La falta de ofertas en la carpeta abierta, a mediados del pasado mes de enero, para el concurso de enajenación abre el interrogante sobre cuál será la postura que adopten los responsables del proyecto. Convencidos ya de que nadie ha concursado por un tipo de licitación de 5.237.649 euros, ahora se plantean dos alternativas. Si los responsables municipales optan por seguir el ejemplo de lo ocurrido con la enajenación de los terrenos de los almacenes municipales, se convocará un procedimiento de negociado en el que se debe invitar a cuatro aspirantes con los que discutir las condiciones de la operación. No entra dentro de estos parámetros de entendimiento la variación del precio de venta, que se debe mantener conforme a lo fijado en los pliegos de condiciones, puesto que una negociación a la baja empujaría el proceso a un tiempo de espera de un año, según queda establecido por ley; una alternativa que está fuera de los cálculos con los que trabaja en equipo de gobierno. El inconveniente del tiempo, determinado por las elecciones municipales del 27 de mayo, está presente también en la segunda de las opciones que se contemplan en el consistorio. Declarar desierto el concurso ante la falta de ofertas serviría para poder iniciar un nuevo pliego de condiciones en el que el tipo de licitación estuviera por debajo de los 5,2 millones de euros -tarifa calificada como «razonable» por parte de los técnicos- y esperar a que acudan posibles adjudicatarios. Entre exposición pública, alegaciones y demás trámites administrativos preceptivos, la primavera se antoja muy cercana para la venta.