Reclama al equipo de gobierno que aclare qué hará con los trabajadores
El PSOE exige un nuevo concurso para poder vender el matadero
Los socialistas no apoyarán un proceso de negociado como respuesta a la ausencia de ofertas

Ibán García del Blanco, durante un pleno, en una imagen de archivo
No hay ofertas presentadas de manera oficial para comprar el matadero y el Ayuntamiento debe elegir entre las dos opciones que se le abren: recurrir al procedimiento de negociado -en el que se debe invitar a un número mínimo de empresas y acordar con ellas las condiciones de la enajenación, sin posibilidad de rebajar el precio a no ser que se espere un año- o desarrollar un nuevo concurso, con todo su consiguiente tramitación desde el principio. Entre las dos opciones, el grupo socialista en el consistorio anunció ayer que sólo apoyará la segunda, debido a que «garantiza mayor transparencia». El concejal socialista Ibán García del Blanco aseguró que «la ausencia de ofertas para la compra del matadero es el enésimo fracaso del equipo de gobierno, que tampoco pudo en un primer momento enajenar los almacenes municipales y tuvo que recurrir al procedimiento de negociado»; una situación que se deriva de que los regidores de la administración local «no ofrecen fiabilidad y sólo les mueve el afán recaudatorio». Para abundar en las críticas al proceso, el edil del PSOE reseñó que «no se sabe qué ocurrirá con los trabajadores, porque por ahora sólo existe un compromiso del concejal de Personal con CC.OO., que no es más que una declaración de intenciones, y una declaración en un Pleno, aunque, sin embargo, en los pliegos de condiciones se trata el tema de manera ambigua y se concede la posibilidad al adjudicatario de quedarse o no con los integrantes de la plantilla». Por capítulos, no se libró de la denuncia del viceportavoz de los socialista el modo en el que «se concibe el futuro de la instalación». «Queremos saber si lo que quiere el Ayuntamiento es que el matadero sea un servicio que tenga una supervivencia en el tiempo o tan sólo se conforma con que se mantenga en funcionamiento durante 8 años, como figura en los pliegos de condiciones», interrogó García del Blanco, quien reclamó «conocer el modelo», ya que, «tal y como está concebido el concurso, queda al albur del concesionario». La lista de exigencias para que el proceso cuente con el apoyo de los votos del grupo municipal socialista entró también en los integrantes de la mesa de contratación. «Deben rectificar la presencia de un tránsfuga en el órgano de decisión, más si cabe en un tema que ha estado marcado siempre por las polémicas y los procesos poco transparentes», concedió el concejal de la oposición, quien puntualizó que el objetivo es que «no se susciten más dudas y los licitadores no tengan nada que temer». «No queremos que se haga deprisa y corriendo para que el equipo de gobierno pueda salvar el déficit presupuestario, porque no se deben emplear recursos públicos para el engrandecimiento del alcalde», apuntó García del Blanco, quien separó que «los tiempos de Amilivia no tienen por qué coincidir con lo tiempos del interés de la ciudad, que no son éstos».