El condenado por el crimen del maletero cree que la verdad sólo tiene un camino «aunque sea largo»

Imagen de archivo de la lectura del veredicto, en noviembre pasado
La sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, con sede en Burgos, revisó ayer el recurso presentado por la defensa del reo leonés condenado como autor del crimen del maletero, que entiende que en el registró que permitió recoger las principales pruebas de cargo en su contra, se vulneraron derechos fundamentales de la Constitución. La vista se desarrolló en poco más de una hora y comenzó con la exposición de la letrada de la defensa, que lamentó «la escasa fundamentación» que, desde su punto de vista, contiene el auto por el que se autorizó el acceso para la inspección del domicilio del imputado, donde aparecieron numerosos restos de sangre de la víctima. Después de veinte minutos de disertación, tras los cuales el presidente de la sala no concedió turno de réplica a ninguna de las partes, intervinieron el Ministerio Fiscal, la Acusación Particular y la Acusación Popular, que coincidieron en señalar que las pruebas halladas en el inmueble hacen que «mínimas cuestiones de forma» queden en un segundo plano, a la hora de validar el veredicto del jurado popular, que encontró culpable al acusado. 14 pinchazos y el cuello roto El crimen el maletero se juzgó en la Audiencia Provincial a finales del año pasado. El cadáver de una mujer de 40 años, apareció en el maletero de su propio vehículo, aparcado en el Paseo de Salamanca, con 14 pequeños pinchazos y el cuello fracturado. La Policía Local detuvo a un anterior compañero sentimental, con el que había mantenido una relación que quiso dar por zanjada sin el beneplácito del reo, según argumentó el jurado en su veredicto. En el domicilio del condenado, se hallaron numerosos restos de sangre de la víctima, que criterio del jurado, fueron prueba suficiente para condenarlo. El procesado manifestó tras la sesión: «La justicia se representa con una venda en los ojos, pero no es ciega. La verdad sólo tiene un camino, largo sí, pero sólo uno». Afirma haber perdido casi 40 kilos a causa de la huelga de hambre que mantiene y suma ya según su versión 140 días de protesta. «Comencé con 110 kilos y ya sólo peso 64».