Retribución contra rentabilidad
El ministro de Industria no tuvo reparo en manifestar la semana pasada que lo único que quiere el lobby eólico es cobrar más primas, y advirtió de que tendría que subir el recibo de la luz si la situación se mantenía. En cambio, las empresas del sector aseguran que aceptan la reducción de primas, pero «recuerdan» que «el nivel retributivo determinará el grado de desarrollo futuro de la energía eólica en España, para evitar la posible deslocalización». También advierten que el decreto pone en riesgo las inversiones y «crea un marco inestable porque la retribución podrá ser modificada discrecionalmente y aplicarse a parques que se hayan realizado con un escenario muy distinto de retribución». Una situación que califican de «enorme vulnerabilidad». Los empresarios consideran que si el Gobierno puede cambiar «discrecionalmente» los parámetros de retribución de los parques ya instalados, no sólo las futuras instalaciones estarían afectadas, sino las que ya están en funcionamiento. «Sin estabilidad no hay inversiones», recuerdan, y advierten de que las retribuciones fijadas tenían por objetivo establecer un marco estable para fijar inversinoes a 20 años.