Stop Accidentes denuncia que en varios puntos negros no se realizó ni un solo control de velocidad
León es la capital de provincia que tuvo en el 2006 el mayor índice de atropellos
Un total de 174 personas fueron arrolladas, lo que supone un 18% más respecto al 2005

El mayor número de atropellos se produce porque los conductores no respetan las señales de tráfico
La memoria de tráfico del pasado año revela que 174 personas fueron atropelladas por vehículos dentro del callejero de la capital. Unos accidentes que dejaron tres muertos, 24 heridos graves y 174 leves y, por lo tanto, suponen un incremento del 18,29% con respecto a los atropellos producidos durante el 2005. Además, los datos que maneja e0l Observatorio Nacional de Seguridad Vial ponen en evidencia a los conductores leoneses, porque la ciudad encabeza la lista de víctimas, en la categoría de peatones, de todas las capitales de provincia de España. Sin control En relación a este balance, el delegado municipal de Stop Accidentes, Antonio Vilar, quiere dejar constancia de que la administración no hace las cosas bien y, por eso, asegura que la policía no ha realizado ni un solo control de velocidad en todo el año en las principales calles donde se localizan el mayor número de atropellos. Alcalde Miguel Castaño y Álvaro López Núñez, con cinco accidentes en cada vía, y Moisés de León y Pendón de Baeza, con tres en ambas calles, son las zonas en las que -dice Vilar- no han puesto, a lo largo del pasado ejercicio, ningún tipo de dispositivo para verificar si los conductores cumplen la normativa. Lo que si parece claro es que la mayoría de las colisiones son debidas a que no se respetan las señales verticales, aunque también hay un alto porcentaje de incidentes producidos por un despiste o por el alcohol y, en mayor medida, por no parar en los pasos de peatones. La edad es también un factor clave para comprender las causas que inciden de manera directa en un atropello. El delegado de Stop Accidentes concreta que a partir de los cincuenta años se «duplica» el riesgo de resultar arrollado por un coche y que con más de 65 éste, incluso, se «multiplica por tres». A pesar de lo que se pueda creer, la capital, «al contrario de la mayoría de ciudades españolas», ha vuelto a los niveles de accidentabilidad del 2003 «e incluso los ha superado», explica Antonio Vilar, no sin antes recordar que las calles donde se concentran la mayoría de los siniestros «son también las mismas». Los jóvenes «La mayor parte de los involucrados son personas menores de 35 años». Esta realidad lleva a Antonio Vilar a exigir que se lleven a cabo campañas específicas para los colectivos con más víctimas y para los que causan más incidentes de tráfico. Y demanda, también, una mayor protección de los peatones, en especial para los niños y mayores.