La autonomía trata de proteger la flora autóctona a través de las microrreservas
Las denominadas «microrreservas de flora» servirán para proteger de la extinción a 12 especies que viven en Castilla y León y que actualmente corren riesgo de desaparición, así como a otras 272 plantas que son vulnerables, necesitan una atención preferente o un aprovechamiento regulado. Así figura en el decreto por el que se crea el catálogo de flora protegida de Castilla y León y la figura de protección de «Microrreserva de flora», que fue aprobado ayer en el último Consejo de Gobierno de la legislatura para destacar a la flora silvestre como «uno de nuestros valores», según la vicepresidenta primera y portavoz de la Junta en funciones, María Jesús Ruiz. En concreto, el nuevo catálogo supondrá la protección de 284 especies pertenecientes a 104 familias científicas de Castilla y León, que cuentan en sus campos con unas 3.300 especies y que es «especialmente rica en flora silvestre vascular» por sus condiciones orográficas y geográficas, al estar localizada entre las regiones mediterránea y atlántica. La normativa establece fija el cuidado hacia 12 especies pertenecientes a 8 familias catalogadas como «en peligro de extinción», mientras que otras 49 especies de 27 familias tienen la consideración de «vulnerables», 216 de 64 familias gozan de «atención preferente» y, por último, 7 especies de 6 familias constan como «de aprovechamiento regulado». Esta última consideración se refiere a aquellas especies cuyo uso, aprovechamiento o recolección incontrolados pueden poner en riesgo la supervivencia de sus poblaciones y su regulación supone una diferencia respecto al catálogo. Poblaciones reducidas El informe de la Administración autonómica explica que alguna de las especies catalogadas presentan poblaciones «muy reducidas, de escasa distribución y la información científica existente permite concluir que podrían resultar seriamente amenazadas sin no se toman medidas adecuadas para protegerlas». Añade que la creación de la figura de «microrreserva» supone un «importante avance en la conservación de flora porque la mayoría de los problemas surgían por desconocimiento de la presencia de estos enclaves singulares». Será «microrreserva de flora» aquellos territorios que alberguen poblaciones destacables.