El complejo contará con nueve hoyos, campo de prácticas y un edificio de servicios
La Junta autoriza la construcción de un campo de golf en San Isidro
El Bocyl publica la declaración de impacto ambiental y da vía libre a la Diputación
Con la publicación -ayer en Boletín Oficial de Castilla y León- de la declaración de impacto ambiental del proyecto de campo de golf en la estación invernal de San Isidro, la Diputación ya cuenta con la autorización para poner en marcha la licitación de las obras del complejo que promueve en el enclave invernal, dentro de su plan para desestacionalizar la oferta del espacio blanco con el objetivo de atraer visitantes durante todo el año. Se trata de un campo de golf «Pitch & Putt» que estará ubicado en el área baja de la estación, conocida como Salencias, entre la zona de la Raya y los remontes centrales de esta parte. El complejo ocupará una superficie total de 70.500 metros cuadrados y un perímetro de 1.310 metros. Contará con nueve hoyos, campo de prácticas y un edificio de servicios. Para su construcción será preciso reordenar toda la zona de esquí de Salencias, con la supresión del telesquí de la Raya y el actual área de debutantes, además el plan director prevé en esta zona nuevos remontes para las pistas centrales y su conexión con Cebolledo. Fuera de zonas protegidas La declaración de impacto ambiental precisa que los terrenos del campo de golf se encuentran afectados por el Plan Regional Puerto de San Isidro -el plan urbanístico que ordena el suelo de la zona- que prevé el uso deportivo de este área concreta. Igualmente, recuerda que el proyecto está fuera del ámbito del Parque Regional de Picos de Europa y del Plan de Recuperación del Oso Pardo, igualmente tampoco se encuentra afectado por la Zona Especial de Protección para las Aves (Zepa) ni es Lugar de Interés Comunitario (LIC). De todas formas, el informe de la declaración de impacto ambiental precisa que el campo de golf será construido a menos de dos kilómetros del límite oeste del núcleo oriental fijado para el oso pardo. El documento, igualmente, incluye una serie de medidas correctoras a la hora de ejecutar el proyecto, además de las ya incluidas en el estudio de impacto ambiental. El proyecto fue realizado en junio del año 2005. Una vez hecha pública la declaración de impacto ambiental, la Diputación ya tiene vía libre para licitar la construcción y explotación de este complejo de golf en la principal estación invernal de la provincia. Las obras ya no podrán comenzar al menos hasta que no finalice la próxima temporada de nieve, en la primavera del año que viene. Entre las prescripciones que debe tener en cuenta la empresa adjudicataria de estos trabajos, el informe indica que la vegetación de ribera del río Isoba no podrá verse afectada, aboga asimismo por la revegetación de los terrenos ocupados por el campo de golf fundamentalmente con especies autóctonas e integrada en el paisaje natural del entorno. Por lo que se refiere a los materiales, tendrá que cuidarlos para que sean los tradicionales de la zona, también deben evitar especies protegidas en el lago del campo.