Casi 600 personas acuden a la misa

Un momento de la homilía celebrada en recuerdo de las víctimas del accidente de Villada
Casi 600 personas participaron ayer en la misa organizada por el Ayuntamiento de Villada para homenajear y recordar a las víctimas del accidente ferroviario que tuvo lugar hace un año al descarrilar un tren en las inmediaciones de la Estación de Renfe de la localidad. El primer recuerdo fue para las siete víctimas mortales, los burgaleses Julián Campo y José Manzano, los orensanos Diego Fernández y su novia Mercedes Martínez, para el matrimonio de Pasajes (Guipúzcoa) Estanislao Rodríguez y María Luisa López y para el francés Antoni Fernández. «No podemos recordarlos sin sentir tristeza, a la vez que nos acordamos de cómo todos los vecinos acudimos en ayuda de los heridos con toallas, vendas, sillas, agua y todo nuestro amor», leyó sobre el altar una vecina de Villada, entre los cánticos del Coro local. Durante la homilía, el párroco de Villada, Pedro Alcalde, expresó a los familiares de las víctimas «la pena, la cercanía, la amistad y la ayuda cristiana» de todos los presentes que «queremos compartir esta tarde con vosotros y sintonizar con vuestros sentimientos», afirmó. Después de la homilía un grupo de niños de la localidad portaron hasta el altar siete ramos de flores, rosas, margaritas y gladiolos, un ramo por cada una de las víctimas mortales, que fue bendecido y colocado posteriormente al lado de las vías, en el mismo punto donde tuvo lugar el siniestro. Detrás del altar improvisado en las instalaciones de Pipas Facundo, el escultor Urbano González había colocado un mural sobre el que emergían una vasija rota como símbolo de la vida, dos manos apretándose en prueba de solidaridad de los vecinos de Villada en el momento de la tragedia y una llama símbolo de la esperanza. El alcalde de Villada, José María González, recordó con emoción aquellos momentos, emoción que le sobrevino al saludar a los familiares. Vicente Villagrá, consejero delegado de Pipas Facundo, manifestó :«Rememorar una tragedia es siempre doloroso» pero dijo que «recordar la proyección humana que tuvo aquel momento nos llena de orgullo a los trabajadores de Facundo y a todos los vecinos».