La Junta de Castilla y León estableció ayudas iniciales entre 5 y 12 euros por ejemplar enfermo
Los fruticultores exigen 40 euros por árbol afectado con el fuego bacteriano
Los productores de fruta reivindican una indemnización similar a la fijada para La Cepeda
El presidente de la Asociación Berciana de Agricultores (ABA), José Antonio Merayo, reclamará a la Junta de Castilla y León un incremento en de las indemnizaciones que, según explicó ayer, están estipuladas en el marco legal del Gobierno autonómico para daños registrados en cultivos por enfermedades como la aparecida del fuego bacteriano. En este sentido, Merayo exigirá que, en el peor de los casos, las indemnizaciones se igualen a las percibidas por los afectados el pasado año por esta plaga en localidades de la comarca de La Cepeda. «No aceptaremos menos de 39 ó 40 euros por árbol afectado, que fue lo que se destinó para los terrenos de La Cepeda, ya que la Junta pretende abonar sólo 12 euros por plantación adulta y cinco por aquellas nuevas», explicó Merayo. El representante agrario añadió además que «en cualquier caso las cifras son ridículas para las pérdidas que esto puede llegar a suponer, pero que sean lo menos ridículas posible, porque este problemas es más serio de lo que se cree», puntualizó. Por su parte, la Junta de Castilla y León iniciará este lunes el arranque y la quema de los árboles frutales afectados por el brote de fuego bacteriano en la comarca del Bierzo. Serán algo más de tres hectáreas en plantaciones de Bárcena del Bierzo y San Andrés de Montejos, según los datos que han sido transmitidos a los consejos reguladores de la pera conferencia y la manzana reineta, las dos variedades de fruta de pepita afectadas por esta temida plaga, que ha despertado la preocupación en el sector agrícola de la comarca. Superficie afectada Según confirmó la Estación de Avisos de Carracedelo a la Asociación Berciana de Agricultores, el número de árboles afectados por esta plaga no son demasiados. Eso sí, tal y cómo estipula la normativa, es necesario establecer un cordón sanitario como medida preventiva que obligará al arranque y destrucción de más árboles, en un radio de diez metros desde dónde se ha detectado el foco infeccioso. Estas medidas obligarán a destruir la producción de una hectárea y media de superficie en una de las fincas y la de 1'7 hectáreas de superficie en la otra plantación en las que los técnicos han confirmado la existencia de un brote de fuego bacteriano. A estas algo más de tres hectáreas se suman algunos árboles diseminados en una propiedad privada. Todas las parcelas en las que se ha registrado este primer brote de fuego bacteriano están en las localidades de Bárcena del Bierzo y San Andrés de Montejos, en el término municipal de Ponferrada. Con estas actuaciones que se llevarán a cabo a partir del lunes, los técnicos de la Junta de Castilla y León esperan controlar y atajar de forma definitiva el brote que, el pasado verano, arrasó un buen número de frutales en la provincia. El lunes se inicia el marcaje El director técnico de la pera y la manzana del Bierzo, Pablo Linares, se mostró ayer moderadamente optimista. Linares confía en que el problema esté realmente controlado. «El lunes van a iniciar las tareas de marcaje de las áreas dónde habrá que proceder al arranque de árboles. Confiemos en que así se pueda controlar la plaga porque, de momento, no es demasiado grande la parte afectada pero, eso sí, no nos queda más que cruzar los dedos y esperar que no vaya a más», apostilló Linares. En el caso de que se cumplan los peores temores que temen los agricultores, el sector primario no duda en que la actividad llegará a su fin en la comarca. «Habrá subvenciones» De momento, los técnicos de la consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León encargados de inspeccionar los frutales afectados descartan que la plaga se haya propagado a fincas cercanas, y desde el Ejecutivo autonómico se garantiza que «habrá subvenciones», sin concretar de qué tipo, sólo que dependerá del tipo de plantación, según el delegado territorial de la Junta, Eduardo Fernández.