La emigración de personas entre 25 y 44 años pone en peligro el relevo generacional en la provincia
A dónde se va n los leoneses y por qué se van a los leoneses parecen dos cuestiones gratuitas si se observa el grupo de edad más destacado de quienes optan por hacer las maletas para salir fuera de los límites de la provincia: la falta de trabajo motiva la marcha y, por tanto, condiciona el destino. La mayoría de las migraciones las protagonizan personas que están en un grupo de edad entre los 25 y los 44 años; tres mil seiscientos ejemplos en el año 2006 en la provincia leonesa ratifican un grave problema para garantizar el relevo generacional y sostener el crecimiento vegetativo. Menos representativo aparece el grupo de menores de 25 años y mayores de 16 que optan por salir de León, por motivos de estudio o falta de empleo. La referencia de traslados de residencia de leoneses dentro del territorio estatal se detiene en primer lugar en Madrid, a donde fueron a parar en el año anterior 1.206 (un número casi similar al que llegó desde ese punto a León); Asturias, con 850 secunda a la capital de España como lugar de destino de los emigrantes leoneses que tienen a Valladolid como tercer punto para lograr un empleo o realizar estudios que no pueden llevar a cabo en León: la provincia castellana recibió en el 2006 a 389 leoneses. Barcelona le anda a la par, con 384 emigrantes procedentes de León. La Coruña dió la posibilidad de cambio de residencia a 266 habitantes de León entre los que cambiaron de domicilio a lo largo del año pasado. El goteo estadístico las migraciones exteriores que afectan al censo de población de León tiene un recorrido más corto: 90 salieron a países de la Unión Europea, otros treinta a terceros países de este continente, 80 a América, media docena a países africanos, cinco a Asia y 1 a Oceanía.