Tensión a la entrada y conatos de agresión incluidos

ALEJANDRO ÁLVAREZ / LA NUEVA ESPAÑA
La llegada del imputado al juzgado de Cangas de Narcea estuvo presidida por la tensión. En el momento en el que el imputado hizo acto de aparición, fue objeto de numerosos insultos y la Guardia Civil y los antidisturbios tuvieron que emplearse con intensidad para evitar que se produjeran males mayores. Por orden del juez, el operativo de seguridad que se había dispuesto, fue reforzado y a la hora de abandonar las instalaciones judiciales, el muchacho lacianiego tuvo menos problemas y pudo regresar a su domicilio en un vehículo particular. En la imagen, un momento del tumulto.