Sanidad prevé que los espacios públicos tengan desfibriladores en marzo del 2008
La Consejería de Sanidad prevé que los primeros desfibriladores externos semiautomáticos podrán comenzar a instalarse en Castilla y León en el primer trimestre del año en lugares públicos, tales como centros comerciales, grandes superficies o aeropuertos, una vez que vea la luz el decreto que regula estos aparatos y la formación que deberá recibir el personal no sanitario que los utilizará, según explicó la directora general de Planificación, Calidad, Ordenación y Formación, Ana Hernando. La justificación de esta regulación, que se enmarca dentro de la Estrategia Regional de Salud Cardiovascular en Castilla y León, viene dada porque, según las sociedades de cardiología, la fibrilación ventricular primaria es la causa de la mayor parte de los fallecimientos de infarto agudo de miocardio y la posibilidad de identificarla y revertir las arritmias letales en los primeros segundos es vital para mejorar las expectativas de supervivencia del paciente. De hecho, cada minuto que pasa tras una parada cardiaca las probabilidades de supervivencia del paciente se reducen en un diez por ciento. Este hecho, unido a que se estima que en España se producen unos 70.000 infartos agudos de miocardio al año y en más de 16.000 casos se produce el fallecimiento antes de recibir la asistencia médica adecuada, ha provocado que las sociedades científicas promuevan la utilización de estos aparatos por personal no sanitario, siempre bajo el control de los servicios de emergencias. En la comunidad, los últimos datos indican que en el año 2005 se registraron 3.888 altas hospitalarias, lo que implica una tasa de 1,55 casos por cada 1.000 habitantes.