«El nuevo secretario general debe ser alguien que esté en sintonía con el nuevo rumbo», puntualiza
Otero no acude a la reelección y admite diferencias con el rumbo de la UPL

Otero, ayer en la sede de la UPL al anunciar su renuncia a la reelección como secretario del partido
Joaquín Otero renuncia a concurrir a la reelección a la secretaría general de la UPL, cargo que ha ocupado los últimos once años. El dirigente leonesista esgrimió dos causas para razonar su renuncia: para cumplir el anuncio del último congreso, cuando avanzó que sería la última vez que se presentaba al cargo «nunca es bueno que en política o en representaciones organiza se perpetúe uno en los puestos» -desgranó- y por lo que definió como «coherencia» personal «porque el rumbo que lleva la UPL no es lo que le gusta al secretario general». Otero, que reconoció que en esa situación podía ser él el equivocado, defendió que a secretaría general de la Unión del Pueblo Leonés opte alguien «que sí esté en sintonía con el rumbo que lleva este partido». El procurador leonesista indicó que esta decisión responde a «un largo proceso de reflexión» estival, que ha madurado y ha adoptado en frío «la más coherente con el partido y conmigo mismo», aclaró. Tras definir la renuncia a la reelección como secretario de la UPL, Joaquín Otero se empeñó en marcar diferencias con antiguos cargos de la formación. «A partir de ahora, que nadie se confunda, yo sigo en la UPL, como militante, como procurador y como miembro del comité ejecutivo, del que soy miembro nato. Yo estoy en la UPL y voy a cumplir el mandato ciudadano de defender los intereses de León en las Cortes de Valladolid. No voy a ir a otro sitio», reiteró. Leonesismo moderado A modo de despedida de las responsabilidades adquiridas, que desempeñará hasta la cita congresual leonesista en noviembre, Joaquín Otero señaló haberse sentido «siempre respaldado, arropado y apoyado en el partido». «Creo recordar que siempre he sido elegido por unanimidad secretario general del partido, en las cinco citas congresuales a las que he concurrido, siempre fue por aclamación. Lo quiero destacar porque me parece importante por el nivel de colaboración con el que he contado». En ese balance acentuó la orientación que defiende para el futuro del partido: «yo creo en el leonesismo moderado, firme y constructivo» y negó que algunas intervenciones suyas en las Cortes -los episodios del zapato y el casco- hubieran sido reflejos extremistas.