Los propietarios de frutales u otras especies afectadas deben destruir los árboles antes del 2008
Dos nuevos focos de fuego bacteriano amenazan con extender el mal al Órbigo
Rioseco de Tapia y Las Omañas entran en la lista de municipios con la enfermedad vegetal

Aumenta la actividad de arranque de árboles por fuego bacteriano
El fuego bacteriano se manifiesta ya en árboles frutales de los términos municipales de Rioseco de Tapia y Las Omañas. El efecto, que reconoce la Junta en una declaración oficial, se suma a los focos señalados por la administración autonómica en los meses de agosto y octubre y eleva a la veintena el número de focos de enfermedad vegetal por la bacteria erwinia amylovora, un mal que se expande ya por el norte de la provincia, en el entorno de la capital leonesa, El Bierzo, La Cepeda y, desde ahora, es más que una amenaza latente para la ribera del Órbigo, una vez que se ha asentado en puntos de la cabecera de este sistema fluvial. Como corresponde de acuerdo con el protocolo establecido para erradicar la enfermedad, la administración autonómica ordena las actuaciones dirigidas al arranque y destrucción inmediata de las plantas afectadas o las plantas hospedantes del entorno del foco que no muestren signos de enfermedad como medida de prevención para evitar que la bacteria se contagie a especies sensibles abandonadas en huertos o explotaciones agrarias de las zonas señaladas. A propietarios y agricultores de Rioseco de Tapia y Las Omañas les toca, de esta forma, el arranque antes del 31 de diciembre de todas las plantaciones de frutales de pepita abandonadas (manzano, peral y membrillero, especialmente) y su posterior eliminación mediante el fuego. Es esta la solución más efectiva para atajar la propagación de la bacteria, que resiste a cualquier otra medida de combate que no se trate de la destrucción total de los restos de las especies afectadas. La medida sólo logra la efectividad deseada si se secunda por una cuarentena de especies de frutales sobre el terreno afectado en un plazo no inferior a los dos años siguientes a la localización del foco de erwinia amylovora. Desde el pasado verano, la Junta ha declarado la existencia de fuego bacteriano en diversas localidades de Valdefresno, de las pedanías de León, en la propia capital leonesa, el la Carrera de Otero, en la comarca de La Cepeda, en Otero de las Dueñas, Carrocera, Bárcena, San Andrés de Montejo, Cabañas Raras, Valverde de la Virgen, Valdesamario, Riello, Cuadros, San Andrés del Rabanedo y La Robla.