España, Francia e Irlanda encabezan la lista de países contrarios al plan de reforma de la PAC
El campo leonés se opone frontalmente al recorte de ayudas directas europeas
La Comisión de Agricultura propone destinar hasta el 13% del dinero a financiar el desarrollo rural

Elena Espinosa saluda a Mariann Fischer antes del consejo europeo
Las organizaciones agrarias leonesas no ocultan su malestar por los planes de la Comisión Europea de Agricultura de detraer ayudas dirigidas ahora a las explotaciones para alimentar apoyo al desarrollo rural. La fórmula, que ha pasado ya de previsión a propuesta, pasa por aplicar el denominado sistema de modulación a las actuales ayudas y recortar entre un 7% y un 13% las cantidades que ahora reciben en forma de incentivos las explotaciones. En torno a catorce mil negocios agrícolas o ganaderos de la provincia de León cuentan con derechos consolidados en el actual sistema de la Política Agraria Común, que destina anualmente en torno a cien millones de euros al campo leonés dentro de todos los programas que abarca. Nueve países (Francia, Irlanda, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Polonia, Bulgaria y Austria, además de España), mostraron ayer en el consejo de Ministros de Agricultura de la Unión su oposición al proyecto de trasvasar fondos de pagos directos para financiar programas que amparen el desarrollo rural. «Sólo al 20%», dice Espinosa La ministra española de Agricultura, Elena Espinosa, afirmó que ese recorte de ayudas directas que propone la Comisión Europea en la revisión de la Política Agrícola Común solamente afecta al 20% de los productores españoles. Espinosa declaró en rueda de prensa que el 80% de los agricultores españoles recibe menos de 5.000 euros anuales, por lo que se verían exentos de la reducción de pagos directos propuesta por la CE en la reforma de la PAC. En León ese porcentaje podría ser mayor, al contar con una estructura agrícola atomizada y definida por un minifundismo más alto que en el resto del norte de la península. La CE plantea un incremento de la rebaja de subvenciones directas con el fin de reforzar los fondos para el desarrollo rural (medidas cofinanciadas para fomentar en el campo actividades distintas o complementarias a la agricultura). Actualmente ya se produce una reducción a los productores que perciben más de 5.000 euros y es del 5% del apoyo, deducción que se conoce como «modulación». Bruselas quiere elevar ese porcentaje hasta el 13% en 2013. Asimismo, la ministra apuntó, según recoge Efe, que si en las negociaciones de la reforma de la PAC hay «alguna mejora» podrían librarse de esos recortes «un 90% de los agricultores» españoles. Respecto a otra idea de la CE, la de poner límite a los grandes propietarios (que perciben más de 100.000 euros de subvención al año), la ministra afirmó que «si se perfecciona» la propuesta que hoy han debatido en el Consejo de Agricultura, no supondría «demasiados problemas». Espinosa indicó que incluso la propia comisaria de Agricultura, Mariann Fischer Boel, ha reconocido que al limitar esos apoyos hay que distinguir la creación de puestos de trabajo en la explotación. Las organizaciones agrarias argumentan: «Todo el campo es rural, pero no todo lo rural es campo», distinguen.