Los propietarios de terrenos pueden comprobar en el Seminario los efectos de la concentración
Valderas inicia los trámites para poner en marcha la concentración parcelaria
Tras 17 años de intento, el proyecto será realidad cuando pase el periodo de alegaciones
La localidad leonesa de Valderas está, por fin de enhorabuena, tras más de 17 años luchando por conseguir la concentración parcelaria, el pasado martes, técnicos del servicio de agricultura de la Junta trasladaron el proyecto completo a la localidad para que los propietarios lleven a cabo sus alegaciones pertinentes. Este hecho supone que ya no hay marcha atrás a la concentración parcelaria, puesto que la Junta ha dado su visto bueno. Una noticia que podría ser negativa si la suma de las alegaciones supera el 5%, lo que paralizaría el proyecto para una revisión total de éste. De momento, los propietarios de los terrenos ya pueden comprobar los efectos que la concentración parcelaria tendrá en sus propiedades en el edificio del Seminario de Valderas, lugar donde está el proyecto y las solicitudes de alegaciones. El plazo Los técnicos de la Junta informaron que el proyecto ya ha sido enviado para su publicación en el Bocyl y a partir de ahí, los propietarios tendrán 30 días para presentar sus recursos. Para adelantar el proceso, el Ayuntamiento ya ha puesto a disposición el material necesario para estas actuaciones. El alcalde de la localidad, Eloy Rubio, señalaba que «después de un proceso tan dilatado en el tiempo, se da el pistoletazo de salida de la concentración parcelaria de Valderas», y quiso hacer especial hincapié en las consecuencias que ello supone, «las ventajas del sobredimensionamiento y la extensión de las propiedades son necesarias en la agricultura actual para una mayor rentabilidad de las fincas y explotaciones». Entre estas ventajas surge de manera destacada, gracias a la denominación de origen, un nuevo planteamiento de la estructura del viñedo en la localidad. Otro proyecto Por otro lado, esta concentración parcelaria es necesaria para la construcción de la nueva presa de La Semillana, sin la cuál no tendía sentido. Por lo tanto, una vez que se inicien las obras de la concentración se darán los pasos necesarios para iniciar las obras de la presa. Este proyecto contempla la concentración de 3.364 hectáreas, de las cuáles se plantea que aproximadamente 1.000 hectáreas serán de regadío. Los técnicos de la Junta, que explicaron los pasos a seguir para este proceso a varios responsables del Ayuntamiento, informaron también de que los propietarios más afectados con esta concentración, en cuanto a retribuciones, serán los que tengan terrenos expropiados para la construcción de la balsa. Aún así, tanto los técnicos de la Junta como los integrantes del Ayuntamiento esperan que las alegaciones no superen ese 5% que hará que el proyecto de concentración tenga que ser revisado.