Silván no ficha por el Ademar
Todo el mundo sabe que, aunque sea en voz baja, en el hemiciclo también se habla de deporte, pero hasta ayer, ningún procurador se había atrevido a hacerlo micrófono en mano
Que el consejero de Fomento, Antonio Silván, es un leonés de los pies a la cabeza lo sabe todo el mundo. Sin embargo, su rechazo ayer a un posible fichaje por parte del Ademar no sólo puso en duda sus preferencias deportivas, en lo que a balonmano se refiere, sino que sacó a la luz un oculto deseo de constituir, quizá a imagen y semejanza de la comunidad autónoma catalana, una Selección propia de Castilla y León. Como lo oyen, o mejor dicho, como leen. Todo sucedió en el pleno que se inició ayer por la tarde en las Cortes de Castilla y León, cuando el procurador leonesista Héctor Castresana, cansado de que el consejero Silván se le fuera por las ramas a la hora de apoyar o no el centro de control del AVE para León, se refirió a él como «un auténtico portero» y aseguró, -en tono jocoso, por supuesto-, que le iba a contratar en su equipo «porque usted tira balones fuera como nadie». Sin sentirse ofendido, sino todo lo contrario, el titular de Fomento volvió a tomar la palabra para señalar que, en todo caso, aceptaría la propuesta «como portero de la selección de Castilla y León», lo que arrancó las sonrisas de buena parte del hemiciclo. Bromas aparte, el pleno de ayer, que será el último que se celebre este año con carácter ordinario, -ya que el próximo será el de la aprobación de los presupuestos de la comunidad para el 2008-, se inició con un minuto de silencio en recuerdo de las dos víctimas mortales del reciente atentado de ETA, a petición del portavoz socialista, Ángel Villalba. Por lo demás, algún que otro «problemilla de contacto» con los modernísimos micrófonos que utilizan sus señorías y bastante falta de «contacto personal» en el flamante y amplísimo edificio parlamentario.