La compañía sanitaria Asisa dona a la UME un defibrilador de prácticas
La compañía sanitaria Asisa donó ayer un desfibrilador de prácticas al contingente leonés de la Unidad Militar de Emergencias para poder asistir rápidamente a los pacientes de infarto. En el acto de entrega, el doctor Fernando Infante, director del Servicio de Urgencias de Asisa hizo hincapié en la importancia de que los profesionales sanitarios, que trabajan en urgencias, reciban la formación necesaria sobre el uso de desfibriladores portátiles de nueva generación. Cuando un paciente sufre un infarto, explicó, la probabilidad de supervivencia se reduce entre un 7 y un 10% cada minuto que pasa sin que el paciente reciba una desfibrilación. Las máximas posibilidades de superarlo se sitúan dentro de los cuatro minutos inmediatamente posteriores al ataque. Se calculan que podrían salvarse hasta 100.000 vidas anuales si se extendiera el uso de desfibriladores. Un desfibrilador es un dispositivo que administra una descarga eléctrica al corazón a través de la pared torácica. Sus sensores integrados analizan el ritmo cardíaco del paciente, determinan cuándo es necesaria la desfibrilación y administran la descarga al nivel de intensidad apropiado. El delegado provincial de Asisa, Manuel Gordón, declaró que, con la entrega de este desfibrilador en prácticas, los miembros de la UME van a incrementar su capacidad de respuesta ante problemas cardíacos derivados de las situaciones de emergencia, porque la importancia de los desfibriladores reside en su posibilidad de restaurar el ritmo cardíaco.