La Guardia Civil asegura que en las carreteras la jornada transcurrió tranquila y sin accidentes
La primera gran nevada del año obliga a circular con cadenas en siete puertos
Las precipitaciones blancas no alcanzaron la capital leonesa, aunque podrían llegar hoy

El alto del Puerto de Pajares, en León, también resultó afectado
El temporal de viento y nieve previsto para ayer en toda la Cornisa Cantábrica arreció con fuerza y constancia en la montaña leonesa que terminó cubierta con un denso manto blanco para esconder los colores ocres y verdes que evidenciaban un invierno prolijo en temperaturas gélidas, pero escaso en precipitaciones blancas. Según se consumía el día, el cielo descargaba con más intensidad en las zonas altas de la provincia, pero los copos burlaron a la ciudad, que esperaba, según pronosticó el Instituto Nacional de Meteorología, la llegada de la nieve al final del día. Las malas condiciones climatológicas obligaron a circular con cadenas en siete puertos de montaña -Fonte da Cova, Las Señales, Ventana, Foncebadón, Cerredo, Somiedo y Leitariegos-, según la información de la Dirección General de Tráfico. Además, había que extremar las precauciones en la AP-66 (León-Campomanes) a la altura de Sena de Luna, donde la nieve comenzó a caer a las 12.30 horas y así continúo, con parones intermitentes, a lo largo de toda la jornada. Igualmente, el tránsito de vehículos por la A-6 (León-A Coruña) en el término municipal de Villagatón era muy lento y con paradas frecuentes y prolongadas por la niebla, que dificultaba la visibilidad, y la nieve, que hacia de la calzada un firme deslizante y peligroso. De todas formas, La Guardia Civil aseguró que no hubo ningún accidente importante.