Decenas de ganaderos leoneses secundan la movilización ante la fábrica de Pascual en Burgos
Los productores retoman las protestas al caer la leche seis céntimos en origen
«La renta de este sector ya no da para más y la industria se niega a negociar», denuncia la Feplac

Los ganaderos ante un camión cargado de leche francesa que transportaba con destino a Leche Pascual
La división entre productores de leche e industrias ya no encuentra disimulo. El desencanto por la caída de los precios en origen entre siete y diez pesetas ha devuelto al sector productivo a las protestas ante las fábricas de transformación. Decenas de ganaderos leoneses se trasladaron ayer a Burgos, para participar en el primer acto de desencuentro. No faltaron gestos que revelan la fricción entre los sectores primario e industrial. Los convocados por organizaciones agrarias, cooperativas y colectivos de productores interceptaron un camión cisterna procedente de Francia y abrieron las salidas de la cuba. 25.000 litros de leche se fueron al suelo. «¿Esto es leche?», se preguntaron los protagonistas de la manifestación ante el aspecto del líquido que surtía por los grifos de la cisterna. Precisamente, el abuso de las importaciones «no siempre acompañadas de garantía de calidad» es una de las circunstancias que los ganaderos presentan como causa de las caídas de precios. «No hay razones para que el precio baje», expone con firmeza José Antonio Herrero, presidente de la Feplac, la federación de productores que en otoño pasado, en medio de un periodo de bonanza por los precios en origen aventuró esta crisis. «La renta de los ganaderos ya no da para mas;, nuestros esfuerzos por abrir un diálogo estable con los representantes de las industrias lecheras no ha prosperado porque estas se niegan a hablar, no saben negociar solo saben imponer; Pascual, Puleva, Danone, Capsa o Celta, u otras solo entienden de sumar beneficios para sus cuentas de resultados, aunque ello suponga arruinar a los ganaderos y estafar a los consumidores», razona el dirigente de la Feplac, que está seguro de que un nuevo vaticinio se va a hacer realidad: «Somos brutalmente agredidos por unos industriales sin escrúpulos, que solo ven el tamaño de su cartera y que nos tienen a los ganaderos por su gallina de los huevos de oro, aunque con el agravante que a la gallina la están matando con su forma rastrera de proceder y luego se lamentarán por haberse quedado sin gallina y sin huevos, pero cuando ese momento llegue, será ya tarde y no habrá posibilidades de dar marcha atrás». Las protestas programadas durante los próximos días se han suspendido, después de que los productores observaran la voluntad de la administración de poner coto al conflicto y convocara a las partes a una reunión después de la semana santa. «Hasta entonces no volveremos a manifestarnos», indicó ayer el presidente de la Feplac, que recuerda que hace sólo un par de meses desde su organización exigieron la subida de hasta cinco pesetas del litro de leche. «Todo lo contrario de lo que ahora sucede, sin tener en cuenta de que los ganaderos estamos en una situación de falta de rentabilidad».