Espinosa: «Es un buen acuerdo que dará estabilidad al sector»
La ministra de Agricultura en funciones, Elena Espinosa, considera que el aumento de cuotas lecheras aprobado hoy por los países de la UE es «una buena noticia» y ha asegurado que aún con este cupo adicional es posible «un escenario de cierta estabilidad» en los precios del alimento. Espinosa ha valorado, en rueda de prensa, la subida del 2% de cuotas lecheras acordada por los ministros de Agricultura comunitarios, vigente a partir de abril y para la campaña 2008-2009. La titular española en funciones ha subrayado que España es deficitaria en producción lechera y esta subida ayudará al sector. Con este incremento, la producción de leche de los 27 países comunitarios podrá aumentar en 2,84 millones de toneladas y alcanzar los 145,7 millones; en el caso de España, la cuota se situará en 6.239.389 toneladas. Espinosa ha explicado que en la UE existe un déficit de 8,5 millones de toneladas de leche, por lo que aún con la subida de cuotas no se llegará a esa cifra. La ministra estima que la decisión permitirá que España produzca en torno a 300.000 toneladas más y ha indicado que el reparto de esta cantidad adicional «va a los ganaderos y no a las comunidades autónomas». Según Espinosa, la distribución española se hará de una manera «novedosa» y mediante una cesión gratuita, calculada según la cuantía de leche abandonada y el incremento del 2%. Respecto a la posibilidad de una subida superior, la ministra ha añadido que la decisión de hoy es más razonable, porque si el incremento hubiera sido más elevado el impacto en los precios «no hubiera sido real», al principio se hubiera producido una bajada artificial. Por su parte, la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, defendió en rueda de prensa, que el incremento de cuotas haya sido lineal, igual para todos los países. Fischer Boel descartó, asimismo, realizar en el futuro un incremento diferenciado de cuotas, para primar a los países deficitarios. En este sentido, la comisaria remarcó que «tendría que contratar dos guardaespaldas» para protegerse ante la reacción entre los países y los ganaderos de la UE