Confederación no descarta reunir a los regantes de León y Palencia
La CHD busca puntos de acuerdo para evitar una guerra por el agua
El objetivo, negociar una solución antes de la junta de desembalse del Esla
La Confederación Hidrográfica del Duero se propone agotar todas las vías a su alcance para evitar la polémica en el reparto del agua de Riaño con los regantes del sistema del Carrión. En esa línea conciliadora, y según han manifestado fuentes de la Confederación, no se descarta que el organismo de la gestión hídrica de la cuenca del Duero convoque a una reunión a representantes de las comunidades de regantes de León y Palencia y Valladolid para acercar posturas extremas en los criterios de reparto de las reservas del Esla y evitar que el conflicto se extienda a la comisión de desembalse que se debe celebrar a comienzos de abril. Este intento corroboraría la postura conciliadora por la que apuesta el presidente de la CHD, frente a la negativa mostrada por los regantes de León a dejar salir una gota agua del sistema del Esla a Palencia o Valladolid mientras no se aseguren los cultivos en esta provincia. Los dirigentes de la Confederación Hidrográfica del Duero mantienen abierta la posibilidad del trasvase de León a Palencia y Valladolid, una idea que levanta recelos entre el campo leonés, pero que gana fuerza conforme se sucede las precipitaciones en las áreas de montaña de León. La campaña de riego que se debe iniciar en las próximas semanas es la primera que viene envuelta con la normativa del plan de sequía que afecta a los sistemas afluentes del Duero, que incluye documentos específicos sobre la situación de las cuencas cedentes y las que reciben. Antes de tomar la norma como elemento objetivo para el reparto, la CHD se inclina por buscar puntos comunes entre los regantes de León y Palencia y evitar una «guerra del agua».